La transición venezolana se juega a muchos bandos a la vez, y este lunes Estados Unidos dejó claras sus condiciones antes de permitir unas elecciones presidenciales. El secretario de Estado, Marco Rubio, dejó claro en una conferencia de prensa que el consejo electoral venezolano no puede seguir como era, ya que “está hecho para amañar elecciones. Mientras tanto, el chavismo comienza a criticar la vuelta de María Corina Machado, acusándola de “hacer un show” después de haber pedido sanciones desde el extranjero. La llegada de la opositora vino a remover el ambiente político, luego de unos meses en que las negociaciones para la transición parecían estancadas. Sin dejar que el impulso traído por María Corina Machado se perdiera, este lunes por la noche el gobierno norteamericano dio cuenta de la “hoja de ruta” que apoya, en miras a una transición democrática en Venezuela. Sus primeros pasos implican la renovación de organismos clave como el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y la Comisión Nacional Electoral (CNE) en los próximos meses. De ahí, se espera que Delcy Rodríguez declare la “vacancia” de la presidencia, abriendo un plazo de seis meses para llamar a elecciones. “Una vez que se establezcan esas dos cosas, el nuevo TSJ a finales de este año, y el nuevo CNE poco después, y ese trabajo ya ha comenzado, entonces Rodríguez debería“declarar vacante permanente en la presidencia” , explicó un alto funcionario del Departamento de Estado en una rueda de prensa ayer. “Como Gobierno, debemos utilizar nuestra capacidad de influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que este proceso siga avanzando de manera responsable. Nuestro objetivo es lograr unas elecciones en las que, una vez celebradas, la parte perdedora reconozca que el proceso fue justo” , enfatizó el funcionario. María Corina Machado ha exigido que las elecciones se celebren en 2027, mientras que los funcionarios estadounidenses no están seguros al respecto. El medio Axios señala que la Casa Blanca desea que primero ocurran tres cosas: la reforma del Tribunal Supremo, la reforma del Consejo Electoral y gestión de la deuda venezolana. Hoy por hoy, el Tribunal Supremo se encuentra compuesto por leales a Nicolás Maduro. El Departamento de Estado espera que, para finales de año, se haya designado un nuevo tribunal. El Consejo Electoral también está compuesto por chavistas, y habría sido clave en lo que Estados Unidos alega fue “el robo” de las elecciones presidenciales pasadas. El nuevo consejo debería estar en funciones a principios de año. En el aspecto económico, Venezuela enfrenta uno de los mayores problemas de deuda soberana del mundo: 300 mil millones de dólares, una cifra superior a su producto interno bruto. El cronograma previsto para abordar este obstáculo es menos claro, y Rubio no lo mencionó explícitamente el lunes. Trump trató estos tres asuntos con Rodríguez, a quien además le indicó en privado que, en algún momento, deben celebrarse elecciones. Con esto claro, “el escenario más rápido” podría ser junio 2027, como desea Machado, pero Washington no quiere apurar el proceso. En esa dirección, Rubio se refirió veladamente a las intenciones de Machado: “Creo que estamos haciendo un progreso real en ese sentido. Pero si alguien intenta descarrilar ese proceso, está haciendo un gran daño a Venezuela. No van a conseguir a través de las calles su camino la democracia”. Rubio también declaró a los periodistas que no permitiría que el actual gobierno de Venezuela, encabezado por la exvicepresidenta Delcy Rodríguez, obstaculice el proceso que quiere implementar la administración de Trump, la cual concluye en enero de 2029. “¿Y si simplemente intentan esperar a que pasen dos años? Eso no va a suceder” , afirmó Rubio: “Es decir, existen plazos acordados y, hasta ahora, han cumplido con cada uno de ellos”. Desde el chavismo, en tanto, la vuelta de María Corina Machado ha sido mal vista. Delcy Rodriguez, la presidenta interina, calificó como un “show”, la manera como se dio la entrada de la Premio Nobel de la Paz al territorio nacional y pidió abandonar la “política de choque”. “Yo espero que quienes le hicieron daño al país, los que pidieron sanciones, tengan arrepentimiento. Este país es mucho más grande que cualquier persona, dos o tres personas, que los espacios estén abiertos y que Venezuela transite un proceso de transformación, Venezuela necesita una nueva espiritualidad”, indicó Rodríguez durante la inauguración de un servicio médico para mujeres en el Hospital Militar de Caracas. En la misma dirección, Diosdado Cabello, el ministro de Interior y Justicia actual, señaló: “El que se quiere venir que se venga, no hay persecución de nada. Dejen el show, que asuma la responsabilidad de lo que dijo e hizo”, sostuvo Cabello en rueda de prensa con medios oficiales. “Quienes vengan con el juego de la desestabilización se van a estrellar” , advirtió el chavista, asegurando que el PSUV tiene mecanismos a través de los cuadrantes de paz, para reportar situaciones irregulares en cada rincón del país y prevenir hechos de violencia. Para el medio venezolano Efecto Cocuyo, el politólogo Piero Trepiccione opinó sobre las posibilidades de Machado, y de su capacidad para acelerar la transición y presionar aún más a la mesa de diálogo. Esto, considerando que un cuarto ciclo de reuniones entre oposición y chavismo tendrá lugar entre el 11 y el 15 de noviembre. “Depende de los próximos pasos que dé Machado como el mayor referente político y motivacional de la opinión pública en este momento, de su capacidad de reordenar y atender los niveles de demanda de respuesta de la sociedad venezolana, de la capacidad de articulación. Allí se verá si puede acelerar procesos. También depende de la respuesta del gobierno encargado que pudieran generar retrasos o desvíos del foco de las negociaciones para ralentizar resultados”, advirtió Trepiccione. En esa dirección, el analista recordó que EEUU necesita de cierta estabilidad institucional para que la cooperación petrolera no sufra interferencias y tampoco el plan de las tres fases. De allí que estima que exista un compromiso de las partes para que la mesa no sea pateada y se preserve la estabilidad del país Por su parte, el politólogo Tony Frangie Mawad indicó al mismo medio: “La entrada de Machado probablemente se traduzca en nuevas giras, nuevas campañas para reconstruir la red de activistas , de testigos electorales y de organizaciones de la oposición para reenergizar a la gente, recuperar el capital político y generar presión suficiente a nivel popular, tanto para EEUU como para el interinato, para poner una fecha de elecciones”.
La transición venezolana se juega a muchos bandos a la vez, y este lunes Estados Unidos dejó claras sus condiciones ante






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