La noche de Halloween aumenta la actividad en las calles de Estados Unidos por los recorridos infantiles para pedir dulces, las reuniones sociales y las celebraciones que se prolongan después del anochecer. Esta combinación plantea desafíos para la seguridad vial, especialmente en zonas residenciales donde los conductores deben compartir el espacio con peatones de distintas edades. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras ( NHTSA (por sus siglas en inglés)) difundió recomendaciones para reducir los riesgos durante esta celebración. La advertencia cobra relevancia por un dato del organismo federal: casi la mitad de las muertes en accidentes de tránsito registradas durante la noche de Halloween de 2024 estuvieron relacionadas con el alcohol. Recomendaciones para conductores en Halloween La NHTSA recomienda aumentar la atención al circular por vecindarios donde los niños salen a pedir dulces. Algunos pueden cruzar fuera de las esquinas o aparecer entre vehículos estacionados, lo que reduce el tiempo disponible para reaccionar ante un cruce imprevisto. Por ese motivo, los automovilistas deben reducir la velocidad, observar los laterales de la calle y mantener una distancia que permita frenar a tiempo . Estas precauciones son especialmente importantes cerca de las entradas de garajes, las intersecciones y los lugares donde se concentran peatones. Antes de girar a la izquierda o a la derecha, también es necesario comprobar que no haya personas cruzando. Tener prioridad de paso o una señal favorable del semáforo no elimina la posibilidad de encontrarse con un peatón. La agencia recomienda, además, informar a las autoridades cuando se observe a una persona que parece conducir bajo los efectos del alcohol. Si existe un peligro inmediato, corresponde comunicarse con la policía local o los servicios de emergencia. Cómo organizar el recorrido familiar para pedir dulces La planificación del recorrido permite que los niños y sus acompañantes se desplacen con mayor previsión. La NHTSA aconseja caminar en grupo y establecer un sistema de acompañamiento para evitar que los participantes regresen solos después de las actividades. En el caso de los menores, la supervisión de un adulto debe ajustarse a su edad y capacidad para desenvolverse de manera segura en la vía pública. Antes de salir, conviene definir el trayecto y priorizar las calles y los cruces que permitan desplazarse con mayor visibilidad. Los peatones deben utilizar las aceras y cruzar por las esquinas o los pasos habilitados siempre que sea posible. Antes de avanzar, deben mirar en ambas direcciones y comprobar que los vehículos se hayan detenido o que los conductores hayan advertido su presencia. Los disfraces y accesorios no deben dificultar la visión ni impedir que los niños distingan los vehículos que se aproximan; además, cuando la vestimenta sea oscura, conviene usar elementos reflectantes o una linterna. Planificación del regreso después de consumir alcohol Para quienes asistirán a fiestas o reuniones, la NHTSA recomienda resolver el traslado de regreso antes de comenzar a beber. Entre las alternativas se encuentran designar a un conductor sobrio , reservar un taxi o solicitar un servicio de transporte mediante una aplicación. Una persona que haya consumido alcohol no debe ponerse al volante . Esta sustancia puede afectar la atención, el tiempo de reacción y la capacidad para tomar decisiones, incluso cuando el conductor considera que está en condiciones de manejar. La misma precaución se aplica a otras sustancias que alteran las capacidades necesarias para conducir. Aunque la estadística difundida por la NHTSA para Halloween de 2024 se refiere al alcohol, el riesgo vial también puede aumentar cuando una persona maneja bajo los efectos de otras sustancias. Planificar con anticipación evita tomar una decisión de último momento al terminar la celebración. Si el conductor designado deja de estar en condiciones de manejar, el grupo debe recurrir a otra alternativa segura. El rol de los anfitriones en la prevención de accidentes Quienes organizan una fiesta también pueden contribuir a reducir los riesgos antes de que sus invitados abandonen el lugar. La NHTSA recomienda facilitar opciones de transporte y ayudar a encontrar una alternativa cuando alguien no esté en condiciones de conducir. Entre las medidas propuestas figuran llamar a un taxi, solicitar un vehículo mediante una aplicación o permitir que el invitado se quede a dormir. Si el anfitrión se encuentra sobrio y puede hacerlo de manera segura, también puede ofrecerse a trasladar a la persona. Otra opción consiste en intervenir cuando un invitado que ha bebido pretende marcharse al volante. La agencia sugiere retirar las llaves del vehículo para evitar que esa persona conduzca, siempre que sea posible hacerlo sin generar una situación de peligro. Además, ofrecer bebidas sin alcohol y comunicar las opciones de transporte permite que los asistentes tengan alternativas durante la reunión. Los anfitriones pueden comunicar desde el comienzo qué opciones de transporte están disponibles y animar a sus invitados a organizar el regreso con anticipación.
La noche de Halloween aumenta la actividad en las calles de Estados Unidos por los recorridos infantiles para pedir dulc






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