El barro acumulado en las calles, las viviendas con sus techumbres destruidas y el despliegue de maquinaria pesada marcaron el día después de las emergencias meteorológicas que golpearon al país el lunes. Mientras en el sector oriente de Santiago continúan las labores de limpieza tras las intensas precipitaciones y la activación de quebradas, en Requínoa las autoridades iniciaron la evaluación de los daños ocasionados por el tornado de categoría EF-2. El balance entregado por la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, dio cuenta en total de tres personas damnificadas, nueve albergadas y una lesionada. A ello se sumaban 13 viviendas con daño mayor, 119 con daño menor y otras 145 cuya afectación permanece en evaluación. También se reportaron cinco establecimientos educacionales dañados en las regiones de O’Higgins y Maule. Uno de los escenarios más complejos se concentró en Requínoa, donde el tornado dejó 92 viviendas con daños en evaluación, un colegio afectado y 28 postes eléctricos dañados. Hasta la comuna llegaron los ministros de Vivienda, Iván Poduje, y de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, para coordinar la respuesta gubernamental. El titular del Minvu explicó que las viviendas requerirán reparaciones significativas, principalmente en techumbres y muros, para lo cual se contempla utilizar subsidios de mejoramiento habitacional. Poduje además advirtió que será necesario flexibilizar algunas condiciones del beneficio para atender las distintas realidades de los hogares afectados. En paralelo, Wulf informó que ya se trabaja la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) para determinar las necesidades requeridas y facilitar la entrega de ayudas tempranas. La ministra también puso énfasis en la situación de los adultos mayores que enfrentaron el tornado sin redes de apoyo. En Santiago, en tanto, las consecuencias de las precipitaciones siguen visibles en Lo Barnechea, Las Condes, La Reina y Peñalolén . En Lo Barnechea, cerca de 50 viviendas resultaron afectadas en El Arrayán, mientras que la activación de quebradas provocó rodados y acumulación de sedimentos en distintos caminos. El subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, informó que seis equipos de maquinaria trabajaron en el despeje de la ruta G-21, donde se logró recuperar la conectividad, aunque algunos tramos permanecían habilitados únicamente en una dirección. Según estimó, las labores para restablecer completamente el tránsito podrían extenderse durante una semana. En Las Condes, donde se registraron inundaciones y el desborde de la quebrada Honda, se mantiene un perímetro de seguridad con restricciones de tránsito. La alcaldesa, Catalina San Martín, advirtió sobre posibles problemas sanitarios por el ingreso de aguas servidas a algunas viviendas. Por su parte, La Reina contabilizó 14 viviendas afectadas por el desborde del canal el Bollo, mientras que en Peñalolén la activación de las quebradas Nido de Águila y Lo Hermida provocó arrastre de piedras y sedimentos hacia sectores urbanos. Cebrián detalló que por ahora se mantiene el tránsito restringido en el polígono de seguridad en Las Condes, que contempla las calles Camino el Alba, Camino Las Flores, Avenida La Plaza, Quebrada Honda, Vista Hermosa y Paul Harris. Al cierre de esta nota se mantenía la alerta roja por las diez comunas del sector cordillerano de la Región Metropolitana. Es decir, San José de Maipo, Puente Alto, Pirque, La Florida, Peñalolén, La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Colina. El cuestionamiento de los alcaldes Más allá de los daños materiales, la emergencia abrió un nuevo flanco de críticas hacia los sistemas de prevención y alerta. Alcaldes de distintas veredas políticas, incluyendo la oficialista, coincidieron en que la rapidez de los fenómenos meteorológicos está superando la capacidad de respuesta institucional. Una de las posturas más duras provino de la alcaldesa de Las Condes, quien cuestionó la oportunidad de los avisos de emergencia. “No sirve una alerta roja cuando ya está corriendo el agua”, expresó Catalina San Martín, solicitando que las autoridades entreguen información con mayor anticipación. En Lo Barnechea, el alcalde Felipe Alessandri (RN) también reclamó por la falta de advertencias sobre la intensidad de las precipitaciones. “No fuimos alertados de que iban a precipitar 20 milímetros en cerca de una hora”, sostuvo. Durante el martes, el jefe comunal profundizó sus cuestionamientos, comentando que “la institucionalidad para este tipo de emergencia está obsoleta, anticuada, y claramente no da respuesta”. Una preocupación similar manifestó el alcalde de La Reina y presidente de la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCh), José Manuel Palacios (UDI), quien llamó a fortalecer la inversión en prevención y mejorar la coordinación entre los organismos públicos. Además, encabezó una campaña para reunir maquinaria pesada y camiones aljibe destinados a apoyar las labores de recuperación en Requínoa y Las Condes. Desde Peñalolén, el alcalde, Miguel Concha (FA), también cuestionó la respuesta gubernamental, acusando que la maquinaria comprometida para limpiar la quebrada Nido de Águila no llegó cuando había sido requerida. Ante ello, llamó al Ejecutivo a que “se tome en serio la emergencia”. Las críticas se producen cuando distintas comunas precordilleranas enfrentan por segunda vez en menos de tres semanas episodios de lluvias intensas y remociones en masa. Aunque Senapred se mantiene en alerta por la emergencia, los municipios insisten en que los protocolos deben ajustarse para poder actuar en cuestión de minutos. Un octubre inusual La aparición del tornado en Requínoa también despertó interrogantes sobre las condiciones atmosféricas que permitieron su formación en una época poco habitual para estos fenómenos. El doctor en Ciencias Atmosféricas y académico de la Universidad de Magallanes, Jorge Carrasco, explica que los tornados son relativamente escasos en Chile y suelen presentarse durante el invierno, asociados a situaciones de fuerte inestabilidad atmosférica. Asimismo, vincula las condiciones meteorológicas de octubre con la presencia de un episodio de El Niño particularmente intenso, que habría favorecido el ingreso de aire cálido y húmedo hacia la zona central, propiciando la formación de nubes de gran desarrollo vertical capaces de generar tornados. Pese a ello, advierte que estos fenómenos pueden presentarse de manera localizada y que no es posible determinar anticipadamente el punto exacto donde se desarrollarán. Mientras tanto, Senapred mantiene el monitoreo de las regiones afectadas. Según el balance de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) del martes, 3.610 clientes permanecían sin suministro eléctrico a nivel nacional, aunque no todos los cortes necesariamente estaban asociados al sistema frontal. La preocupación ahora está puesta en las condiciones meteorológicas de los próximos días. Senapred informó que la DMC emitió un nuevo aviso por probables tormentas eléctricas para miércoles y jueves, entre las regiones de Coquimbo y Maule.
El barro acumulado en las calles, las viviendas con sus techumbres destruidas y el despliegue de maquinaria pesada marca

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