El juicio contra “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian “El Gringo” Díaz se retomó este lunes, a las 12, ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29 . En la audiencia número 17 del debate, el músico pidió declarar por primera vez desde el inicio del juicio . Tras ser asistido por médicos, y con dificultades para ordenar su relato, reconoció ante los jueces: “Estoy muy nervioso, me cayeron muchas fichas. Pensé que no iba a poder declarar” . Álvarez, que permanece internado de manera involuntaria en una clínica psiquiátrica de Castelar desde el 2 de octubre, fue trasladado en ambulancia hasta la sede judicial de la calle Paraguay al 1500, donde llegó luciendo una boa de piel marrón, anteojos de sol y una remara con la inscripción “La gente manda”, que ya usó otras veces. Durante su declaración, comenzó a reconstruir los episodios previos al crimen y aseguró que Díaz estaba armado. “Yo estaba acorralado por un tipo peligroso” , sostuvo. Antes declaró el padre César Scicchitano Tagle, conocido como el cura rockero , quien describió el deterioro que había observado en el músico a raíz de su consumo problemático de drogas. Entre otros episodios, contó que una vez se puso WD-40 en la garganta porque estaba afónico y que, en otra oportunidad, dejó llenar su casa de cucarachas porque no quería matarlas . También reveló que había visto un arma en la casa del cantante, quien le explicó que la tenía para sentirse protegido. Cuarto intermedio hasta este viernes 6/11 cuando declare la hermana de Álvarez y comiencen los alegatos por parte de la Querella “Pity” Álvarez contó qué hizo después de matar a Cristian Díaz Ni la querella ni la fiscalía hicieron preguntas. Consultado por el juez Juan María Ramos Padilla , “Pity” volvió sobre los segundos posteriores a los disparos e intentó explicar qué ocurrió con una campera que llevaba puesta y que, según recordó a partir de un video, se quitó y quiso prender fuego. “Agustina me decía: ‘¿Qué estás haciendo? ¿Estás loco?’. Yo no sabía nada”, aseguró. El músico contó que después condujo hasta Pinar de Rocha, donde le costó estacionar y pensó que no podría volver a manejar. Dijo que intentó inyectarse morfina para tranquilizarse , pero que la ampolla se rompió en su mano. Al ingresar al local, buscó ayuda. “Le dije a ‘Pochi’: ‘Maté a una persona’ . Creo que nunca me creyó”, recordó. Aseguró que quería hablar con el dueño para contarle lo sucedido y preguntarle qué debía hacer. “ Estaba muy eufórico. No era yo . Por eso, lo de la campera ni me acuerdo qué pasó”, concluyó. “¿Cómo no voy a estar arrepentido?” Consultado por sus abogados sobre si estaba arrepentido del crimen, Álvarez respondió: “¿Cómo no voy a estar arrepentido? Conozco lo que hice, pero también el tipo de persona que sé que soy”. El músico aseguró que comprende el dolor de las hijas de la víctima porque él también perdió a su padre. “No les voy a devolver la vida de su papá” , reconoció, y propuso realizar un show para recaudar dinero y ayudarlas económicamente. También dijo que había querido acercarse a la familia, pero desconocía si tenía alguna restricción judicial. Luego se dio vuelta y se dirigió directamente a la querellante Verónica Román: “No te conocía, no sabía si eras la hija o la pareja del muchacho. Quise acercarme a vos, pero no sabía si podía”. El momento en que le disparó a Cristian Díaz En el tramo más importante de su declaración, Álvarez reconstruyó el momento en que le disparó a Cristian “El Gringo” Díaz. “Tenía el arma en el bolsillo, creo que ni la saqué. Apunté a su cuerpo”, afirmó ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29. El músico aseguró que, en ese instante, fue consciente de las consecuencias que podía enfrentar. “Todo lo que me pasó después, la condena que me comí y este momento, ya lo sabía”, sostuvo. Luego volvió a referirse a la víctima con un insulto: “Este gil de mierda que se me pone en el camino”. “Hubo un fogonazo blanco en mi cabeza” , describió. Según su relato, durante algunos segundos perdió la noción de lo que estaba ocurriendo. “No sé lo que pasó por unos segundos. Después me vi parado al lado de él y todos corriendo”, contó. Aseguró que pensó que los amigos de Díaz iban a buscarlo, que eran entre 7 y 12 personas, y que escuchó a Agustina, la joven que lo acompañaba, gritarle: “¡Lo mataste, lo mataste!” . Álvarez también recordó la huida del lugar. Dijo que no sabía a qué velocidad circulaba y que la joven estaba a su lado, gritando y en estado de shock. “Yo viví por primera vez eso. No pensé, eso no era yo. Me transformé, me transformé, no sé ”, expresó. Tras reconstruir el episodio, el músico pidió un nuevo cuarto intermedio y manifestó que había comenzado a sentirse mal incluso antes de llegar a la audiencia. “La situación era cada vez más tensa” “En un momento me dice: ‘Vamos a pelear’” , relató el músico ante el TOC N° 29 y pidió ponerse de pie ante los jueces para mostrar cómo, según su reconstrucción, Díaz se quitó el pulóver que llevaba puesto . Aseguró que, en ese movimiento, alcanzó a ver lo que identificó como una “cacha” (NdR.: la culata de un arma) debajo de la ropa. Sin embargo, aclaró que no podía precisar de qué arma se trataba ni su calibre. Pero la actitud de Díaz cambió repentinamente: “Pasó de estar recontra violento a pedirme una foto” , recordó el músico. El cantante aceptó, aunque aseguró que no entendía lo que estaba ocurriendo. Después de la foto, Díaz volvió a ponerse el pulóver y le habría dicho: “No digas más que me vas a pegar un tiro”. “Yo lo miré y estaba todo bien, se había terminado todo, pero le dije algo parecido a: ‘Bueno, amigo, mientras no te zarpes de nuevo conmigo’ ”, relató. Según su versión, Díaz le pidió una sustancia a su acompañante y también dinero, que luego guardó en el bolsillo. Álvarez creyó entonces que finalmente podría retirarse del lugar. Sin embargo, aseguró que la discusión volvió a comenzar cuando Díaz lo increpó nuevamente: “Eh, ¿pero qué me estás diciendo?”. “Se puso peor y empezó con lo mismo, pero más ‘gede’. Ya no era tan verbal, me quería pegar cabezazos. Piñas. El otro no lo dejaba” . “Yo estaba acorralado por un tipo peligroso” , afirmó. Para describir el miedo que sintió, comparó la situación con la de una codorniz frente a una boa. Según su reconstrucción, la víctima volvió a quitarse el pulóver e intentó golpearlo con puñetazos y cabezazos. Antes de seguir, Álvarez hizo una reflexión sobre lo ocurrido: “Que Dios me perdone, pero yo no vine a este mundo a cazar, vine a multiplicar, más allá de cuál sea mi sentencia. Lo que hice va en contra de mis principios” . “¿Qué te pasa a vos conmigo?” Después de más de una hora de declaración, “Pity” comenzó a relatar el momento en que se encontró con “El Gringo”, la noche del homicidio. Según contó, bajó de su edificio junto a Agustina Inbernoz y, cuando salían por el pasillo, escuchó que alguien le gritaba: “Eh, ‘Pity’, ¿qué te pasa a vos conmigo?” . Aseguró que inicialmente no reconoció la voz y que, al darse vuelta, descubrió que era Díaz, quien llevaba un pulóver azul con un bolsillo grande. “Creo que me habré dado vuelta y le habré dicho: ‘No, amigo, no tengo ningún problema con vos’”, recordó. Según su versión, Díaz estaba muy borracho y posiblemente había consumido pastillas. “No soy médico para decirlo, pero vino con la cara dada vuelta” , expresó. También contó que la víctima insistía en preguntarle si tenía algún problema con él y le reprochaba haber dicho a otras personas que tenían que hablar. “Me acuerdo que vino a decir que él era el Cristian del barrio ”, señaló. Incluso recordó que Díaz le preguntó si se sentía importante por haber compuesto la canción Pila Pila . “Yo odio esa canción y le dije que no me gustaba”, agregó. Álvarez aseguró que intentó terminar la conversación en varias oportunidades, pero que Díaz continuaba hablando. Según relató, otro joven que acompañaba a la víctima trataba de calmar la situación y le guiñaba un ojo, como pidiéndole disculpas por el comportamiento de su amigo. “Me lo quería sacar de encima a este Gringo” , afirmó. También explicó que, debido a una operación de cadera a la que había sido sometido tras un accidente de moto, tenía dificultades para desplazarse rápidamente. “Hubiese querido caminar rápido para irme y dejarlo hablando solo. La intención la tuve, pero no pude” , sostuvo. Por pedido del cantante se dispuso un nuevo cuarto intermedio “Estaba un poco paranoico yo” Álvarez lleva declarando más de una hora . El músico intenta reconstruir los acontecimientos previos al homicidio de Díaz, pero su relato es extenso, algunos silencios, y serias dificultades para mantener el hilo de los hechos. “¿A qué voy? Bueno, me fui” , expresó en un momento. Poco después, volvió a interrumpirse: “¿Dónde me quedé? Me olvidé” . Le acercaron agua y un café. Pidió un sobre de azúcar. Hasta el momento, el cantante se refirió a su relación con la víctima, al consumo de drogas y a distintos episodios ocurridos en el barrio Samoré, pero todavía no abordó el encuentro con Díaz durante la noche del crimen . “Estaba un poco paranoico”, dijo en referencia a aquel momento. El músico pidió salir a vapear y se dispuso un cuarto intermedio de cinco minutos “Pity” Álvarez rememoró el origen del conflicto con Cristian Díaz En su primera declaración ante los jueces, “Pity” Álvarez comenzó a reconstruir los acontecimientos previos al homicidio de “El Gringo” Díaz. Según relató, la víctima trabajaba ocasionalmente como remisero y trasladaba a personas que iban a comprar drogas a la Villa 1-11-14. “No sé por qué, pero en algunos momentos trabajaba de remisero. Creo que porque se animaba a llevar a la villa a los que compraban sustancias y no todos se animaban” , explicó. El cantante contó que, en una oportunidad, le pidió que lo llevara hasta ese barrio. “Yo tenía mi mochila con cosas de valor, cosas electrónicas, dinero y celulares”, recordó. Antes de salir, le preguntó si estaba seguro de realizar el viaje. “Me mostró que tenía una pistola y le dije: ‘Vamos’” , aseguró. Una vez en el lugar, le pidió que lo esperara mientras hacía una diligencia. Sin embargo, cuando regresó, Díaz ya no estaba. “No tardé más de cinco minutos, creo, pero no sé si estoy en lo cierto. Pude haber tardado cinco, siete o cuatro. Cuando salí, ya no estaba ”, relató. “Me dejó tirado” , siguió Álvarez, quien aseguró que decidió regresar caminando a su domicilio, ubicado a unas 25 cuadras. Al llegar al barrio, se encontró con un grupo de conocidos de Díaz. “‘El Gringo’ se tuvo que ir, nos dejó la mochila”, le dijeron. El músico explicó que estaba muy enojado y que su principal preocupación no era el dinero, sino las llaves de su departamento , que había dejado entre sus pertenencias. Mientras revisaba la mochila, escuchó que sonaba la alarma de su vivienda. “Les dije a los pibes: ‘Díganle al Gringo que de esto vamos a hablar, que esto no va a quedar así’. Nunca dije: ‘Le voy a pegar un tiro’ ”, aseguró ante el tribunal. Luego subió a su departamento y comprobó que las llaves y las computadoras seguían allí, aunque faltaba la mitad del dinero que llevaba. Según explicó, no encontró nada fuera de lugar y pudo desactivar la alarma al ingresar su clave de seguridad. Álvarez también recordó que conocía a Díaz del barrio Samoré, donde ambos vivían. Lo describió como un joven corpulento, mucho más alto que él, que practicaba boxeo y residía con su hermano en una de las torres del complejo habitacional. También habló sobre las particularidades de vivir en un monoblock: “La contra es que los vecinos saben todo. Si entra una chica, perdés un poco de privacidad, pero, por otro lado, llegás y te dicen: ‘Vino un chico a buscarte’”. En ese contexto, recordó que había instalado un sensor de movimiento que encendía una luz blanca cada vez que alguien salía del ascensor y se detenía frente a su puerta. “Llegó un momento en que no miraba quién era. Me ponía paranoico si sabía que había alguien en la puerta de mi casa”, reconoció. Declara “Pity” Álvarez El músico se sentó frente al Tribunal Oral y probó el micrófono: “Hola, hola, ¿se escucha?”, fueron sus primeras palabras. “Usted ha solicitado declarar” , le indicó el presidente del tribunal, Gustavo Goerner , antes de explicarle sus derechos. En ese momento, el músico interrumpió con una pregunta: “¿No declaro bajo juramento? No entendí”. El juez le aclaró que, a diferencia de los testigos, los imputados no declaran bajo juramento y que podía brindar su versión de los hechos. También le explicó que, una vez finalizado su relato, podría decidir si respondía preguntas. Álvarez adelantó que estaba dispuesto a contestarlas . “Estoy muy nervioso, me cayeron muchas fichas. Pensé que no iba a poder declarar” , confesó el cantante. Después de probar nuevamente el micrófono con un “Hola, hola, hola”, intentó comenzar su relato: “Yo creo que para declarar el hecho este me tengo que remitir un tiempito antes, de cositas que fueron pasando y tienen que ver con la declaración que voy a hacer”. “¿Cómo empiezo?”, preguntó entonces. Ante sus dificultades para iniciar el relato, le ofrecieron la posibilidad de que sus defensores le formularan preguntas para guiarlo, pero Álvarez rechazó esa alternativa y prefirió continuar por su cuenta . “Pity” Álvarez ingresó a la sala de audiencias para declarar Cuarto intermedio de 15 minutos ¿Qué dijo el cura acerca de Cristian Díaz? Tras el interrogatorio del fiscal Sandro Abraldes, el juez Juan María Ramos Padilla le preguntó al padre César qué sabía sobre Cristian “El Gringo” Díaz, la víctima. “Cuando vi la foto supe quién era, porque lo conocía de vista, nada más”, respondió el sacerdote. También aclaró que nunca había visto a Díaz portar un arma ni cometer un delito . Consultado sobre la familia de la víctima, explicó que no la conocía y que la información que tenía la había obtenido después del crimen. El cura contó qué explicación le dio “Pity” sobre el arma que tenía El fiscal Sandro Abraldes interrogó al padre César sobre su relación con “Pity” y las circunstancias en las que comenzó a acompañarlo. Según relató, conoció a Álvarez en 2009, cuando se lo presentó el músico Negro García López. Después estuvieron dos años sin verse, hasta que retomaron el contacto a través de la madre de la hija del cantante. Desde entonces, explicó, comenzó a estar presente durante sus internaciones y llegó a recibirlo en su propia casa por el miedo que tenía de permanecer en el barrio Samoré. Abraldes también le preguntó si, en el ejercicio de su ministerio, le había administrado el sacramento de la confesión. “Se podría decir que en diálogos que teníamos podría haber habido eso” , respondió el sacerdote. Aclaró que respeta la manera personal que tiene Álvarez de creer en Dios y que algunas conversaciones pertenecen al ámbito de la confidencialidad. “Aprendí la discreción y a tener un corazón que no lleve y traiga nada”, sostuvo. Consultado sobre si admiraba al músico, negó ser fanático suyo , aunque destacó su inteligencia y su obra artística. También se refirió a la canción Falopero , que compuso en 2018, y al video que grabaron posteriormente, cuando el cantante cumplía arresto domiciliario y utilizaba una tobillera electrónica. “Me duele que estén hablando de un asesino porque no es un asesino, está muy lejos de serlo” , afirmó. Uno de los momentos centrales del interrogatorio llegó cuando el fiscal le preguntó si alguna vez había visto armado a Álvarez. El sacerdote respondió que nunca lo vio portar un arma, pero sí reconoció haber visto una en una oportunidad . Según relató, cuando le preguntó al músico por qué la tenía, este le respondió: “Esto no es para matar a nadie. Esto me da una seguridad cuando estoy solo porque no quiero que me pase nada” . El religioso aseguró que fue la única vez que vio el arma, que no preguntó cómo la había conseguido y que tampoco recordaba la fecha del episodio. Por último, el fiscal volvió sobre el episodio de la mochila que, según había relatado el sacerdote, le habían robado a Álvarez. Abraldes le preguntó si se había enterado de ese hecho antes o después del homicidio de Cristian Díaz . Scicchitano Tagle respondió que tomó conocimiento después del crimen, aunque aclaró que anteriormente había escuchado comentarios sobre un incidente relacionado con la mochila. No pudo precisar quién se lo había contado ni con quién habría ocurrido, y reconoció que no había presenciado el episodio. El cura lleva declarando más de una hora “En el escenario le vuelve la vida” El cura aseguró que la música es el principal sostén de Álvarez, tanto en lo económico como en lo personal. Explicó que el cantante vive de sus presentaciones y que, además, genera trabajo para muchas personas. “Yo creo que, si no trabaja, lo poco que tiene se lo lleva el consumo”, advirtió. Consultado sobre qué representa la música para Álvarez, el sacerdote respondió: “Todo”. Además ecordó que en una oportunidad le ofrecieron mucho dinero para tocar en los festejos del Bicentenario, pero el músico rechazó la propuesta porque ese día iba a presentarse gratis en Ciudad Oculta. “Eso es ‘Pity’”, resumió. También destacó que, a través de sus canciones, el artista logra expresar cuestiones vinculadas con su consumo que no consigue transmitir con palabras. “En el escenario le vuelve la vida” , sostuvo. El religioso también advirtió sobre las consecuencias que podría tener para Álvarez quedar apartado definitivamente de la actividad artística. “Si le sacan eso, lo van a matar legalmente en vida” , afirmó. “Le robaban mientras dormía” El padre César volvió a referirse a las situaciones de inseguridad que “Pity” Álvarez atravesaba antes del homicidio de Díaz. Entre otros episodios, recordó que el robo de la mochila que se le adjudica a la víctima. “Fueron a la Villa 1-11-14 y él desapareció con su mochila. En esa mochila está su vida . Lleva sus maquillajes, ropa, un par de zapatillas, pastillas que toma, algún estupefaciente y dinero para pagar para que no le sacaran la vida”, detalló. También mencionó otros robos en los que le sustrajeron instrumentos musicales y equipos de sonido. El sacerdote explicó que el consumo de estupefacientes le impedía al cantante advertir lo que ocurría a su alrededor. “Se duerme y, a río revuelto, ganancia de pescadores” , graficó. El religioso, que aseguró que prefiere llamarlo Cristian porque no es fanático suyo, cuestionó a quienes se acercaban al músico aprovechándose de su fama. “Los amigos del campeón”, los definió. Según explicó, cuando Álvarez se quedaba dormido, algunas personas le robaban y, al despertar, reaccionaba con enojo. Sin embargo, insistió en que nunca lo escuchó expresar intenciones de matar a alguien. “Jamás dijo: ‘A este lo voy a matar’”, sostuvo. Aclaró que el músico podía pronunciar frases como: “Ya le va a pasar lo mismo”, pero aseguró que no lo consideraba una persona guiada por la violencia. “Fue un ataque de locura del momento”: el cura rockero habló sobre el crimen de Cristian Díaz El padre César recordó que enterarse del homicidio de Cristian Díaz fue “como un balde de agua” y reconstruyó lo que sabía sobre las horas previas al hecho. Según relató, “Pity” Álvarez había regresado a su casa porque una perra había tenido cría y quería atender al animal. Estaba acompañado por su novia Agustina, una joven a la que el sacerdote conocía. “Él no salió ese día con ganas de prepotear a nadie” , sostuvo. El religioso consideró que el crimen ocurrió en un contexto de miedo extremo. Habló de una “turbulencia pasional” y explicó que, a su entender, cuando una persona está desbordada por el temor puede reaccionar atacando, sin que eso implique necesariamente una decisión consciente de matar. “Fue un ataque de locura del momento” , afirmó. También vinculó el deterioro del músico con el consumo de sustancias desde la adolescencia y con distintas situaciones traumáticas que atravesó. Recordó que Álvarez sufrió quemaduras en el cuerpo en un incendio y perdió a su padre, una muerte cuyo duelo no terminó de hacer. “Él apaga todo esto con el consumo” , expresó. Durante su declaración, el sacerdote recordó además un episodio en el que la entonces novia del cantante lo llamó para contarle que lo habían acuchillado. Consideró que, si Álvarez hubiera contado con mayor acompañamiento en aquella etapa, algunas de las situaciones posteriores podrían haberse evitado. Para ilustrar el deterioro que observaba en el músico, el sacerdote relató dos episodios llamativos: “Un día tenía que grabar y se puso WD-40 en la garganta porque estaba afónico” , contó. También recordó que, durante el bautismo de su hija, Álvarez se quedó dormido . “Díaz frecuentaba el grupo que rodeaba a ‘Pity’” Durante su declaración, el padre César aseguró que “El Gringo” formaba parte del grupo de personas que solía acercarse al cantante. “Había veces que estaba” , respondió cuando le preguntaron por la presencia de la víctima. También sostuvo que, para algunos integrantes de ese entorno, golpear al músico era motivo de orgullo: “Para algunos era un trofeo decir: ‘Al Pity le pegué’” . Consultado por el abogado Javier Baños sobre si esas personas estaban armadas, el sacerdote respondió: “Puedo decir que en algún caso llegué a ver en alguna cintura un arma, pero no sé ni qué calibre ni nada por el estilo” . Según su testimonio, Álvarez sentía que tener un arma le permitiría protegerse de las amenazas que percibía a su alrededor. El religioso también describió al cantante como una persona tranquila. Recordó que, cuando fue a visitarlo a la cárcel, dos agentes penitenciarios le confesaron que esperaban encontrarse con alguien conflictivo. “Pensamos que iba a ser una locura”, le dijeron, según relató. Sin embargo, aseguró que Álvarez tocaba canciones y compartía momentos con ellos. El cura rockero declaró que “Pity” Álvarez “vivía con miedo” y lo llamaba de madrugada para pedirle ayuda El padre César Scicchitano Tagle describió el temor con el que vivía el músico antes de su detención. “Me llamaba a las dos, a las cuatro o a las tres de la tarde, a cualquier horario, por el miedo que tenía de que entraran a robarle”, relató. Según explicó, Álvarez había instalado un sensor de luz que se activaba constantemente y llegó a tapiar con madera las ventanas de su departamento , ubicado en un quinto piso, por temor a que alguien ingresara a su domicilio. El sacerdote vinculó ese estado de miedo con el consumo problemático de sustancias. “Estamos hablando de una persona con una adicción muy fuerte y esto le generaba un estado de paranoia muy grande” , sostuvo. También contó que estudió counseling y que esa formación le permitió comprender mejor las dificultades que atravesaba el cantante. Recordó que Álvarez le decía: “Escuchá lo que hay atrás, lo que hay escondido” . Ante las preguntas del abogado Javier Baños, el religioso describió la presencia habitual de un grupo de seis o siete personas que se acercaban a la vivienda para pedirle dinero o drogas . Situó esos episodios incluso antes de 2018 y recordó que, después de las operaciones de cadera y rodilla a las que fue sometido en 2017, el músico había quedado muy debilitado. Aseguró que en algunas salidas llegaron a robarle y que, con el tiempo, comenzó a sentir cada vez más miedo. “Me llamaba y me convocaba porque estaba solo en la casa. ‘Te necesito’, me decía”, recordó el sacerdote. Según relató, su presencia lograba tranquilizarlo, aunque el temor reaparecía cuando debía retirarse. “Cuando yo salía, me pedía que lo llamara al llegar al auto. ‘Mirá que son gente jodida’, me decía”, agregó. También contó que solía llegar a la vivienda de madrugada y que el grupo que permanecía en las inmediaciones lo trataba con respeto por su condición de sacerdote. “Mi peaje era el agua bendita. Conmigo siempre me se manejaban con mucho respeto” , sostuvo. Ingresa a declarar el Padre César Tensión entre el presidente del tribunal y la defensa de “Pity” Álvarez durante la declaración de un perito El interrogatorio al psiquiatra Ezequiel Mercurio generó un cruce entre el abogado defensor Javier Baños y el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29, Gustavo Goerner. El juez cuestionó la reiteración de preguntas sobre cuestiones que el especialista ya había respondido. “Estamos ampliando la pericia y no es la idea”, advirtió. Durante su declaración, Mercurio explicó que Álvarez había atravesado períodos con ideas persecutorias y delirantes. Como ejemplo, recordó que el músico colocaba los teléfonos de determinada manera para evitar que lo escucharan. Sin embargo, aclaró que esas manifestaciones convivían con situaciones reales de su entorno, como personas que le pedían dinero o drogas. Según señaló, había momentos en los que presentaba pensamientos paranoides y otros en los que sus temores respondían a circunstancias concretas. Ante una nueva consulta de Baños sobre si esas situaciones podían verse exacerbadas por el consumo de estupefacientes, el perito respondió que era difícil establecerlo porque Álvarez consumía sustancias de manera cotidiana. “Lo que puedo decir es que cuando lo evaluamos la situación no era delirante, sino real y concreta”, sostuvo El perito descartó evidencias de un episodio delirante al momento del crimen El psiquiatra Ezequiel Mercurio sostuvo que no encontró elementos para determinar que el homicidio de Cristian Díaz hubiera sido consecuencia de un episodio delirante . Según explicó, el hecho se produjo en el contexto de una pelea y no se pudo establecer que estuviera motivado por un cuadro de psicosis. Aclaró, sin embargo, que esto no descarta que Álvarez haya experimentado ideas delirantes en otras oportunidades, aunque no se encontraron evidencias de que estuvieran presentes durante el episodio investigado. Mercurio repasó la primera evaluación psiquiátrica de “Pity” Álvarez El perito psiquiatra Ezequiel Mercurio, quien aseguró que trabaja desde hace 18 años en la Defensoría General, repasó el primer informe en el que participó sobre la salud mental de “Pity” Álvarez, realizado el 18 de octubre de 2018 junto con otro profesional. Según explicó, en aquella oportunidad se les pidió evaluar las facultades mentales del músico al momento del hecho y su capacidad para afrontar el proceso penal. La conclusión fue que podía participar del juicio, aunque requería un tratamiento integral e interdisciplinario por su consumo problemático de sustancias. Durante el interrogatorio del abogado Javier Baños, Mercurio señaló que en aquella evaluación no habían constatado manifestaciones paranoides ni alteraciones patológicas del pensamiento que pudieran vincularse con el homicidio de Cristian Díaz. Aclaró que, si bien Álvarez podía haber experimentado estados de miedo, hipervigilancia o suspicacia en otros momentos, no encontraron elementos que permitieran establecer que el crimen hubiera sido consecuencia de un episodio delirante. Consultado sobre la influencia del consumo de drogas en la conducta del acusado, el especialista distinguió entre los efectos agudos de las sustancias y las consecuencias de un consumo sostenido. Explicó que este último puede generar dependencia, dificultades para dejar de consumir y síntomas de abstinencia, además de afectar la vida social, laboral y académica. Ante la insistencia de la defensa sobre su posible relación con el hecho investigado, Mercurio admitió esa posibilidad como hipótesis general, pero aclaró que no habían encontrado evidencias concretas que permitieran establecer ese vínculo en el caso de Álvarez. Declara Ezequiel Mercurio, el primer testigo de la jornada Comenzó la declaración de Ezequiel Mercurio , perito psiquiatra. Comienza la audiencia del juicio a “Pity” Álvarez La audiencia número 17 del juicio arrancó media hora más tarde. En la sala ya están presentes los tres jueces del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29, el fiscal Sandro Abraldes y los abogados defensores del músico. Por su parte, Fabián Améndola , representante de la querella, participa por Zoom, al igual que el perito Ezequiel Mercurio, uno de los profesionales convocados a declarar durante la jornada. El músico se encuentra en una sala aparte con dos de sus abogados, Sebastian Queijeiro y Luciana Comeri . Antes de comenzar el letrado del músico avisó que su cliente está tomando medicación. El músico “no tiene un buen día” “Pity” Álvarez permanece en el patio interno del edificio judicial, donde es asistido y monitoreado por médicos antes del inicio de la audiencia. Según señalaron personas de su entorno, el cantante no estaría atravesando un buen día y se muestra poco dispuesto a colaborar . Junto a él también se encuentra “Pachi”, su histórico jefe de seguridad, quien lo acompañó durante el proceso además de su hermana y su manáger. Javier Baños: “Desde el segundo cero venimos diciendo que la capacidad cognitiva de ‘Pity’ es fluctuante” El abogado del artista, habló ante los medios en la previa de la audiencia y advirtió: “Desde el segundo cero venimos diciendo que la capacidad cognitiva del ‘Pity’ es fluctuante. De hecho, hoy en día se está resolviendo este tema ante el Tribunal Superior. Insistimos dentro del marco de la legalidad hasta las últimas instancias”. Además, también confirmó: “Los testigos de hoy son el psiquiatra Ezequiel Mercurio , que es un especialista de la Defensoría General de la Nación; el Padre César , que es conocido como el cura rockero; y después la declaración del ‘Pity’ . Si de su declaración surge la necesidad de recibirle declaración a otra persona, se va a plantear al tribunal y la última palabra la van a tener ellos”. Por último, el abogado afirmó que eventualmente “puede haber otra audiencia más para producir prueba”. Sin declaraciones a los medios “Pity” Álvarez llegó cerca de las 11 de este lunes a la sede judicial. A diferencia de otras veces arribó media hora antes y sin hacer declaraciones a los medios. El ex Viejas Locas llegó con una estola de piel marrón, acompañado por su hermana Silvina Álvarez y su mánager, Santiago Ruiz , después de ser trasladado desde la clínica psiquiátrica de Castelar donde permanece internado desde el 2 de octubre. /sociedad/policiales/2026/11/02/juicio-a-pity-alvarez-el-musico-sera-trasladado-desde-la-clinica-psiquiatrica-para-declarar-por-el-crimen-de-cristian-diaz/ /sociedad/policiales/2026/10/31/pity-alvarez-lleva-casi-la-mitad-del-juicio-en-su-contra-internado-su-caso-reabre-el-debate-sobre-la-ley-de-salud-mental/

QUOTE · 引述
Tras el interrogatorio del fiscal Sandro Abraldes, el juez Juan María Ramos Padilla le preguntó al padre César qué sabía