“Me siento muy orgulloso y honrado de estar aquí como su senador electo por el gran estado de Michigan” , fueron las primeras palabras de Abdul El-Sayed ante sus simpatizantes durante la celebración de su victoria en las elecciones de medio término del martes. El demócrata consiguió un escaño en el Senado de Estados Unidos por Michigan tras derrotar al republicano Mike Rogers. En sus declaraciones, El-Sayed evitó los llamados al consenso bipartidista y contrastó su campaña con la de su rival: “Hablábamos de un Michigan más brillante, más grande y con más esperanza. El suyo, en cambio, es una campaña publicitaria artificial, financiada por empresas, diseñada para engañar y distraer” . Quién es Abdul El-Sayed El legislador electo nació en 1984 en Rochester Hills, Míchigan, en una familia de origen egipcio. Su padre había llegado desde Alejandría para estudiar en la Universidad Estatal de Wayne. El musulmán estudió en la Universidad de Míchigan, obtuvo una beca Rhodes y completó un doctorado en salud pública en la Universidad de Oxford. Más tarde se recibió de médico en la Universidad de Columbia, aunque no ejerció la profesión. Su carrera política comenzó en el área de salud, al mando de la dirección del Departamento de Salud de Detroit entre 2015 y 2017 y luego encabezó un organismo sanitario del condado de Wayne. En 2018 compitió por la candidatura demócrata a la gobernación de Míchigan y terminó segundo detrás de Gretchen Whitmer , con cerca del 30% de los votos. Ese recorrido moldeó su programa electoral. El-Sayed propuso un sistema de salud universal, licencias pagas, mayor sindicalización y la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE. Durante su campaña al Senado, rechazó las donaciones de los comités de acción política y lanzó su carrera de 2025, después de la decisión del demócrata Gary Charles Peters de dejar vacante la banca. La interna partidaria y las polémicas antisemitas La carrera hacia la candidatura enfrentó a El-Sayed con Haley Stevens , una congresista identificada como firme defensora de Israel. La interna de agosto fue una de las más ásperas del año y derivó en acusaciones cruzadas. Stevens se impuso en los condados de Wayne, donde se encuentra Detroit, y Oakland. Allí contó con respaldo de votantes afrodescendientes y judíos, dos sectores centrales de la coalición demócrata estatal. El-Sayed ganó en la mayor parte del resto de Míchigan y se quedó con una candidatura que lo convirtió en una figura a nivel estatal. La victoria, de todos modos, no cerró las diferencias dentro del partido. La ruptura volvió a quedar a la vista el domingo pasado, cuando Stevens respaldó a Rogers, ex legislador republicano y rival de El-Sayed. El apoyo llegó en el tramo final de una campaña en la que ambos partidos lo usaron como referencia de sus propias disputas ideológicas. Las críticas por antisemitismo se concentraron en dos episodios contra El-Sayed. El primero ocurrió después del ataque de marzo contra la sinagoga Temple Israel , en West Bloomfield. Un hombre embistió el edificio con su automóvil, disparó contra un guardia de seguridad y luego se quitó la vida. El atacante, Ayman Mohammad Ghazali, había perdido a cuatro familiares en un bombardeo israelí en el Líbano durante la semana anterior. El-Sayed condenó la agresión, pero en una segunda declaración mencionó la guerra y sostuvo que “las personas heridas hieren a otras” . La frase fue interpretada por parte de la comunidad judía y por sus adversarios como una justificación del ataque. El 29 de agosto, durante un encuentro con demócratas judíos de Míchigan, El-Sayed admitió: “Cometí un error” . El candidato afirmó que no había querido justificar el terrorismo. Rogers respondió que la disculpa era “demasiado poco, demasiado tarde”. El otro foco de cuestionamiento fue su vínculo con Hasan Piker , un streamer de izquierda que había dicho que “ Estados Unidos se merecía el 11- S”. El-Sayed apareció junto a él y después tomó distancia. El-Sayed y su posición frente a la guerra en Irán El-Sayed cuestionó la política israelí y sostuvo que el respaldo de Estados Unidos al gobierno de Israel perjudica al país. Además, subrayó que aceptaría una solución de dos Estados si palestinos e israelíes la eligieran. En las últimas semanas moderó el tono público y mantuvo reuniones privadas con votantes judíos indecisos. Sus críticos republicanos utilizaron esas posiciones para presentarlo como un dirigente de izquierda extrema. Los republicanos superaban a los demócratas en publicidad electoral: habían gastado USD 78 millones contra USD 63 millones al 10 de octubre, y cerca de USD 40 millones de ese gasto correspondían a avisos negativos. Parte de esas piezas recuperó un antiguo llamado de El-Sayed a recortar fondos a la policía . El vicepresidente de EEUU, JD Vance, lo calificó de “malvado”. Trump lo llamó “Mohammed” y afirmó que “viene de los días de la Yihad”. El senador republicano John Kennedy elevó aún más el tono y dijo que El-Sayed “duerme con una camiseta de Bin Laden”. El-Sayed optó por confrontar a sus adversarios en lugar de bajar su exposición. “ No voy a esconderme ”, aseguró durante la campaña a la agencia AP y agregó: “Si quieren hacerme el personaje principal de las elecciones de medio mandato, no voy a esconderme. Que se presenten contra mí”. (Con información de Associated Press)
“Me siento muy orgulloso y honrado de estar aquí como su senador electo por el gran estado de Michigan” , fueron las pri



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