El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha alertado este lunes de la pugna trascendental que se abre en el mundo y que decidirá el futuro entre democracia y autoritarismo: "Cataluña elige democracia. La democracia es hoy nuestra principal causa", ha asegurado. En la apertura de la tercera edición del World in Progress de Prisa en Barcelona, ha asegurado que de ello dependerá el modelo de vida y convivencia en el que viviremos: "O un mundo regido por el derecho internacional y las instituciones multilaterales o un mundo dividido en grandes bloques y regidos por la fuerza y la codicia". "Esto está en juego en Brasil, en Estados Unidos, en Europa y España", ha subrayado Illa, tras advertir de que se pretende consolidar la idea de que la democracia no es capaz de ofrecer respuestas y cubrir las necesidades de los ciudadanos. También ha constatado que, a lo largo de la historia, todas las formas de autoritarismo han azuzado el miedo para sacrificar instituciones democráticas y perseguir el pensamiento crítico, la cultura y la ciencia "con la promesa de mayor seguridad". "La misma falsa promesa que afirma que el mercado sin límites y reglas es la única fuente de prosperidad y progreso social", ha añadido el presidente catalán, que defiende que las democracias occidentales no pueden cometer el error de dejar el progreso en manos de aquellos que no responden a las necesidades reales de los ciudadanos. "RADICALISMO DEMOCRÁTICO" Por ello, ha apelado a impulsar "un nuevo radicalismo democrático sin complejos" para llegar a la raíz de los problemas mediante la razón, la ciencia, con coraje y ambición transformadora y con un respeto a los valores humanos. Ante un mundo en refundación y en el que considera que se está deshaciendo el orden internacional surgido de la II Guerra Mundial, cree que todavía no se ha definido un orden global alternativo, lo que crea una incertidumbre en la que existen "peligros, riesgos pero también oportunidades". Así, ha llamado a aprovechar este contexto para seguir avanzando y progresando poniendo por delante los valores y la dignidad de las personas en un mundo en el que, a su juicio, reina una "preocupante deshumanización y una política divisiva y de confrontación". Además, ha defendido la necesidad de que instituciones y gobiernos escuchen, atiendan y protejan a la ciudadanía dando seguridades en tiempos de incertidumbre, tales como poder vivir en paz; que la vivienda sea un derecho y no un negocio; un sistema de salud basado en la ciencia, universal y gratuito; un salario digno, y sentirse parte de una comunidad. JAUME COLLBONI En el mismo sentido se ha pronunciado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que ha avisado de las transformaciones aceleradas, los desafíos y de la desconfianza que hay hacia las instituciones, la política y el futuro así como de la polarización y del auge de los extremismos, tales como el incremento de la extrema derecha "que explota los miedos y las inseguridades, y de planteamientos ultraliberales". Ante ello, ha asegurado que la política democrática debe ofrecer confianza, algo que considera que se construye garantizando la convivencia, y cree que el vandalismo vivido en Barcelona y en otras ciudades europeas durante las ultimas semanas evidencia que "el orden, la seguridad y la convivencia son condiciones indispensables para la democracia y el progreso". "No hay libertad sin seguridad", ha sostenido Collboni, tras señalas que el sábado se pudo preservar la normalidad gracias a la prevención y la coordinación entre los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana, a los que ha querido agradecer su profesionalidad. El alcalde ha defendido que la convivencia se construye también con oportunidades, cohesión social y horizontes de futuro compartido, y ha reivindicado que Barcelona siempre ha sabido anticiparse a todo ello con las transformaciones que está llevando a cabo para ofrecer nuevas oportunidades en diversos ámbitos. "Hay que construir más vivienda, más vivienda protegida, y ante todo garantizar oportunidades económicas, también en las ciudades, buenos servicios públicos y barrios cohesionados", ha concretado. GONZÁLEZ LAYA La exministra y presidenta del World in Progress, Arancha González Laya, también ha alertado del choque de fuerzas que vive el mundo y que, a su juicio, puede impulsar transformaciones muy profundas. Además de la tecnología, la Inteligencia Artificial y el progreso científico, ha advertido de los cambios que pueden producirse por la geopolítica del poder, entre los cuales una ruptura de la cooperación y la diplomacia, y en materia económica. Todo ello, ha concretado, tiene lugar en un mundo globalizado, donde las desigualdades estructurales persisten y alimentan el descontento social y en el que "el fin de los conflictos sigue pasando por la diplomacia". "Europa, nuestro continente, es hoy el laboratorio de este choque de fuerzas", ha destacado la exministra, que avisa de que el choque de estas fuerzas puede derivar en un mundo en el que no haya reglas y sólo relaciones al mejor postor, u otro que se adapte y lleve a cabo reformas de instituciones internacionales, incluido Naciones Unidas, para no acabar en un conflicto abierto. También ha alertado de que los momentos de incertidumbre pueden aprovecharlos los que prometen falsas transformaciones revolucionarias o refundaciones sociales: "Cuidado, porque, a menudo, sólo son fachadas para la captura autoritaria, para el control digital, para el desmantelamiento de pesos y contrapesos institucionales, y en último lugar para el fin de la democracia".
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha alertado este lunes de la pugna trascendental que se abre en el mundo




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