Urda (Toledo), 28 oct (EFE).- Tangui es un joven francomexicano de 22 años que iba junto a su padre en el tren Iryo accidentado este miércoles en Urda (Toledo). Se siente afortunado por haber viajado en el último vagón donde solo sintieron un fuerte impacto y del que ha podido salir ileso. "He tenido suerte, pero podría haber sido yo", ha respondido esta tarde este joven a los periodistas que esperaban novedades en el polideportivo de Urda al que han trasladado a algunas de las víctimas leves. El accidente deja por ahora 68 muertos y decenas de heridos, a varios de ellos -cuenta Tangui- los ayudaron a salir de los vagones él y su padre. Contaron también con la ayuda de un policía que iba en el vagón y con otros pasajeros que tuvieron claro que lo mejor era salir cuanto antes, a pesar de que no estaban recibiendo indicaciones de la tripulación, según ha asegurado. A las 8:54 horas Tangui sintió un "empujón" fuerte y vio al resto de pasajeros golpearse contra los asientos delanteros. El tren llevaba unos diez minutos parado y él recordó el accidente de Adamuz y empezó a pensar mal. Después del golpe, ha narrado, pensaron que era un problema eléctrico y empezó a ver humo en el tren. Hasta que no salieron no vieron los vagones descarrilados y comenzaron a ayudar a otros pasajeros. "Hemos visto muchos muertos, muchos heridos con heridas muy serias", ha explicado sobre los primeros instantes del choque. Después, cuando llegaron los primeros equipos de emergencia, ayudó acompañando a algunas víctimas, tratando de que no se quedaran dormidas. Lo más duro de ver, ha asegurado, ha sido ver "a la gente sufrir". "Solo tengo 22 años y me ha costado mucho hoy ver a adultos y a gente joven salir del accidente, muy heridos, me cuesta un poco digerir, pensar que podría haber sido yo, hoy he tenido suerte, pero son cosas que creo que no deberían pasar", ha manifestado. Ha contado que, aunque pasó "mucho miedo", estar con su padre -su "superhéroe"- le ha ayudado a reaccionar pronto y con calma. "No tengo ninguna experiencia médica ni nada, pero intenté ayudar mucho rato, aunque fuera hablar con la gente, sostener el suero o intentar conectar con sus familias", ha narrado. Los vecinos de Urda han amanecido este miércoles con el accidente ferroviario que, asumen muchos de ellos, marcará la historia del pueblo. Carlos es uno de ellos. Se despertó temprano y al escuchar las primeras informaciones no pensó que la situación fuera a ser tan grave. Su padre y su hermano se fueron inmediatamente al punto del accidente, según ha contado a EFE, y socorrieron a varias personas, algunas extranjeras. Su hermano, ha dicho, vivió en Inglaterra muchos años y se ha podido comunicar con ellos en inglés. "Todos estamos fatal", ha contado Ramón, otro vecino, que se enteró pronto del accidente y también acudió a las vías. Allí encontró una situación terrible y da por hecho que las imágenes que ya han traspasado las fronteras españolas marcarán la historia del pueblo. "Se nos conocerá siempre por esto", ha remachado. EFE
Urda (Toledo), 28 oct (EFE).- Tangui es un joven francomexicano de 22 años que iba junto a su padre en el tren Ir
评论