Los patios de las cárceles, día a día, se llenan no sólo de internos, sino que también de comercio, desde donde los reclusos pueden adquirir productos para su mantención y alimentación durante su reclusión. Estos lugares de venta, conocidos como economatos, están presentes en 33 recintos penales del país y forma parte fundamental de la cadena de comida y acceso a enceres de los presos. Pero durante los últimos días, Gendarmería ha decidido limitar dicho comercio , el que según quienes saben de la realidad penitenciaria, mueve grandes sumas de dinero al interior de los recintos penitenciarios. La medida se concretó a través de una resolución exenta emitida por el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez , quien el pasado 23 de octubre dictó dicho documento en el que “establece nómina de productos autorizados para su adquisición, reposición y comercialización en los economatos de los establecimientos penitenciarios”. En el escrito de cinco páginas emitido por Pérez se argumenta que la medida se da “en el marco de las acciones institucionales orientadas al fortalecimiento de los estándares de custodia, seguridad y control administrativo de los establecimientos penitenciarios del país”, por lo que “ se ha estimado necesario impartir instrucciones destinadas a estandarizar y disminuir progresivamente la cantidad de productos comercializados en los economatos , con el objeto de fortalecer los mecanismos de control institucional y reducir los riesgos operativos y de seguridad asociados a su administración, abastecimiento y funcionamiento”. En esa misma línea, la resolución afirma que tras un análisis y evaluación que se ha realizado en las cárceles del país, se pudo conocer que existen diferencias “significativas en la cantidad y tipo de productos comercializados”. A raíz de aquello, argumenta la institución, se evidenció la necesidad de “establecer criterios uniformes” con los que se puedan fortalecer los mecanismos de control de Gendarmería, así como también para “regular la oferta disponible y avanza hacia la estandarización de los productos cuya comercialización pueda autorizarse”. La nueva medida aplicada por Gendarmería sigue el criterio establecido por el Ministerio de Seguridad , el que busca avanzar en una serie de medidas al interior de las cárceles con el fin de tener mayor control en los recintos penales. La nueva regulación Los 23 productos que quedaron establecidos que serán los únicos que se podrán comercializar al interior de las cárceles, van desde elementos de limpieza personal, aseo y algunos relacionados a la alimentación. Así, el listado corresponde a shampoo, acondicionador, jabón líquido, maquinas de afeitar desechables, desodorante, pasta dental, cepillo dental, papel higiénico, pañales desechables, cepillo de pelo, escobilla plástica para ropa, detergente, protectores diarios femeninos, jugos en polvo, leche en polvo, sopas en polvo, azúcar, endulzante, té e infusiones, café, agua con y sin gas, yerba mate y toallas higiénicas femeninas. Junto con lo anterior, la resolución de Gendarmería establece que a partir de dicha resolución se prohibe la adquisición , para comercializar, de cualquier producto fuera del listado. Por otro lado, se determina que se puede seguir comercializando los productos fuera del grupo determinado, hasta que se agote el stock, el que no podrá ser repuesto. En el caso de las cárceles concesionadas, la medida dista de los servicios de ventas que prestan las concesionarias al interior de las cárceles. De esta manera, la nueva restricción de Gendarmería deberá aplicarse según lo establezcan los contratos de concesiones y según la regulación de dichos recintos penales. Los recursos de dichas ventas en ese tipo de cárceles, según lo determinó Contraloría, son dineros que se deben distribuir porcentualmente en distintas reparticiones de la institución penitenciaria. Un lucrativo comercio La misma resolución exenta firmada por Pérez también ordena a los directores regionales a realizar una completa auditoría a todos los economatos de sus jurisdicciones, con el fin de conocer -entre otras cosas- la situación financiera de estos espacios. Según conocedores de la realidad penitenciaria, los economatos al interior de las cárceles actualmente corresponde a un lucrativo negocio. Un ejemplo de aquello es que sólo en ventas en las cárceles concensionadas, durante 2026, las ventas ascienden a más de $9 mil millones . Según especifica el escrito de Gendarmería, la auditoría solicitada por Pérez “tendrá por finalidad determinar la situación actual de los economatos, disponer de información actualizada que permita evaluar el impacto de las medidas dispuestas, y adoptar las acciones de gestión, control y seguimiento que correspondan”.
Los patios de las cárceles, día a día, se llenan no sólo de internos, sino que también de comercio, desde donde los recl



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