Melbourne, Australia.- México tiene un importante potencial para convertirse en un mercado estratégico de almacenamiento de energía mediante baterías; sin embargo, todavía enfrenta tres desafíos para impulsar esta industria, fortalecer el marco regulatorio, establecer políticas de apoyo para atraer inversiones y garantizar la integración de estas tecnologías a la red eléctrica, señaló Amanda Xu, directora de Tecnología del negocio de almacenamiento energético (ESS) de la empresa china CATL . En entrevista con El Financiero , la directiva señaló que el mercado mexicano atraviesa un momento favorable para desarrollar sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por sus siglas en inglés), debido a su elevado potencial de generación solar y al crecimiento previsto de las energías renovables. “México está despegando en almacenamiento de energía y sus aplicaciones. Es un mercado importante y prometedor para nosotros”, afirmó. Xu explicó que, antes de ingresar a un nuevo mercado, CATL analiza las condiciones del sistema eléctrico y el nivel de penetración de las energías renovables, particularmente la solar y eólica , para identificar las tecnologías de almacenamiento que podrían resultar más adecuadas. En el caso mexicano, destacó que los elevados niveles de radiación solar representan una oportunidad para desarrollar esta industria, especialmente conforme aumente la participación de las fuentes renovables en la matriz eléctrica. La especialista detalló que las baterías permiten compensar las fluctuaciones de generación de las centrales solares y eólicas, además de proporcionar servicios de estabilización al sistema eléctrico. Por ello, consideró que México se encuentra en un momento oportuno para incorporar más soluciones de almacenamiento que acompañen el desarrollo de la industria renovable. Regulación e incentivos, entre los principales obstáculos Pese a estas oportunidades, la directiva de CATL identificó tres desafíos que deberán atenderse para acelerar la adopción de baterías de almacenamiento en México. El primero está relacionado con el cumplimiento de las regulaciones locales y los requisitos técnicos para conectar estos sistemas a la red eléctrica . “Lo primero son las regulaciones locales. Debemos cumplir los requisitos del gobierno y del código de red”, señaló. El segundo desafío consiste en generar condiciones que permitan atraer inversiones privadas, debido a que el mercado mexicano de almacenamiento todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo. Xu explicó que países como Reino Unido, Estados Unidos y Australia han utilizado mecanismos de apoyo e incentivos para impulsar este tipo de proyectos, lo que ha permitido despertar el interés de los inversionistas. Agregó que estos mecanismos pueden resultar especialmente importantes durante las primeras etapas de desarrollo de la industria, antes de que el mercado alcance una mayor madurez comercial. Finalmente, el tercer desafío consiste en garantizar la confiabilidad de los equipos y su adecuada integración a la infraestructura eléctrica nacional. La directiva explicó que, mientras las pruebas individuales de baterías y equipos de conversión pueden realizarse en condiciones controladas, los proyectos de gran escala requieren sincronizar numerosos componentes que deben operar simultáneamente y cumplir con las exigencias de la red. Baterías de litio y almacenamiento de larga duración Respecto a las tecnologías que podrían utilizarse en México, Xu explicó que su adopción dependerá de las necesidades del sistema eléctrico y de la evolución de la generación renovable. En una primera etapa, las baterías de litio pueden resultar adecuadas para proporcionar servicios auxiliares y mejorar la estabilidad de la red. Sin embargo, conforme aumente la participación de las energías renovables, también crecerá la necesidad de incorporar sistemas de almacenamiento de mayor duración, capaces de desplazar electricidad entre distintos horarios y aprovechar mejor la generación solar y eólica. Además de las baterías de litio y sodio, CATL explora otras tecnologías de almacenamiento energético, como sistemas de aire comprimido, hidrógeno, vanadio y baterías de flujo con electrolitos líquidos, con el objetivo de desarrollar soluciones que permitan almacenar electricidad durante periodos más prolongados. Amanda Xu explicó que la compañía analiza aplicaciones con duraciones superiores a ocho horas, incluyendo sistemas de 10, 12 y hasta 16 horas, dependiendo de la tecnología utilizada y de las necesidades de cada proyecto. No obstante, precisó que las tecnologías maduras de litio y sodio mantienen ventajas en eficiencia frente a otras alternativas. La especialista agregó que una de las principales apuestas tecnológicas consiste en desarrollar sistemas híbridos que combinen almacenamiento de corta, mediana y larga duración, especialmente en regiones con abundante radiación solar, como México.
Melbourne, Australia.- México tiene un importante potencial para convertirse en un mercado estratégico de almacenamiento





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