Para Eyal Eshel, como para muchos familiares de los más de 1.200 israelíes asesinados por Hamás el 7 de octubre de 2023, es muy duro que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, siga en el cargo más de tres años después y no haya rendido cuentas por lo que consideran un fallo en la seguridad de Israel. En su caso, es aún más doloroso porque su hija, Roni Eshel, al igual que otras muchas de sus compañeras de la base de Nahal Oz, muy próxima a Gaza, llevaban tiempo alertando de que el grupo terrorista estaba planeando algo. Roni tenía algo más de 19 años y tan solo le quedaban cinco meses para completar el servicio militar. Aquel fatídico día se encontraba en la sala de mando de la base cuando Hamás atacó. Junto a ella estaba la española Maya Villalobos y otra compañera. Las tres alertaron por radio cuando comenzó el ataque y las tres, al igual que otras catorce compañeras más, murieron quemadas vivas en el interior del puesto de mando, después de que los milicianos vertieran gasolina a través de los conductos del aire acondicionado y los prendieran fuego. Eyal tardó 30 días en saber realmente qué era lo que había ocurrido con su hija, ya que en un primer momento le dijeron que creían que había sido secuestrada y trasladada a Gaza. Sin embargo, él sabía que a la hora del ataque tenía que estar en su puesto, ya que habían hablado por teléfono unas horas antes. "La identificaron por el ADN", explica en un encuentro con varios medios, incluida Europa Press, organizado por Fuente Latina. La joven, al igual que otras compañeras antes de ella, había informado a sus superiores de que habían visto a milicianos entrenando y a pastores que se acercaban con sus rebaños hasta la valla fronteriza, donde se cavaron agujeros para ocultar las armas que se emplearon en el ataque, y también numerosos drones de reconocimiento que tomaban fotos y vídeo. Pero "nadie las escuchó", se lamenta Eyal, quien considera que no fue por el hecho de que fueran chicas sino más bien porque eran soldados rasos y el "ego" de los oficiales se impuso. "Habrá un ataque", recuerda que le dijo su hija, pero él siempre trató de tranquilizarla. "Yo le decía que no pasaría nada, que teníamos un Ejército fuerte", añade, visiblemente apesadumbrado de que su hija tuviera razón y de que tres años después nadie les haya aclarado por qué el puesto estaba a menos de 800 metros de Gaza y por qué no tenían armas. También por qué a nadie le inquietó que el 6 de octubre fuera el día más tranquilo desde 1948, según él, puesto que nadie se acercó a ninguna de las fronteras. EL GOBIERNO LO SABÍA, TAMBIÉN NETANYAHU "Todo el Gobierno lo sabía, especialmente el primer ministro", sostiene Eyal, que forma parte del Consejo de Octubre integrado por familiares de las víctimas del atentado y que en este tiempo han conseguido recabar mucha más información de la que el Ejecutivo desearía, asegura. "Lo que sé hoy en día es que el primer ministro sabía todo muchos antes del 7 de octubre", recalca. Pese a todo, Netanyahu "nunca se ha reunido con nosotros y nunca hemos hablado", comenta Eyal, que asegura que no quiere hablar del primer ministro. "Todo lo que quiero es que él y su Gobierno salgan de nuestra vida y construir de nuevo Israel", asegura, porque considera que "algo tiene que cambiar" para que los niños puedan tener "una buena vida con buenos oficiales en el Ejército y buena gente en el Gobierno". Por otra parte, al igual que las víctimas y los familiares de quienes fueron asesinados el 7-O, reclama una comisión de investigación, algo a lo que hasta ahora se ha negado la coalición gobernante. En este sentido, confía en que la oposición cumpla con su promesa electoral. Según comenta, todos sus líderes se lo "han prometido", empezando por el propio Gadi Einsekot, el antiguo jefe del Ejército que tiene opciones de desbancar a Netanyahu. "Todos ellos lo prometieron", recalca. Eyal espera que en última instancia tanto Netanyahu como otros altos cargos terminen "asumiendo responsabilidades" por lo que ocurrió no solo el 7 de octubre, sino los días y los meses previos. "Creo en la justicia en Israel y tienen que estar en la cárcel. No quiero pensar que perdí a mi hija y ellos van a estar libres en la calle", remacha. COMPROMISO DE LA OPOSICIÓN "La primera decisión que vamos a tomar después de que establezcamos un nuevo Gobierno liderado por Gadi Eisenkot es establecer una comisión de investigación para esclarecer la masacre del 7 de octubre y comprender qué ocurrió y por qué se produjo ese fallo sistemático", asegura Lianne Pollack-David, candidata por el partido Yashar del antiguo militar a estas elecciones. "Esta no es solo una obligación moral con las comunidades, con los familiares, con los rehenes, con la nación, sino que realmente nos lo debemos a nosotros como país para que podamos aprender y entender lo que ocurrió y garantizar que no vuelve a ocurrir de nuevo", subraya, defendiendo que también "es un símbolo de devolución de los valores de responsabilidad y rendición de cuentas" por parte de los dirigentes políticos que se ha perdido. También ratifica esta promesa el exministro Eitan Ginzburg, candidato por el partido Juntos que lideran los antiguos primeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid y que forma parte del bloque opositor. "Cuando se produjo el 7-O todo el mundo estuvo con nosotros y ahora, tres años después, estamos aislados y alguien tiene que asumir la responsabilidad", sostiene, aclarando que ese alguien tiene que ser el Gobierno de Netanyahu. Mientras, desde el Ejecutivo se defienden. El ministro para la Diáspora y miembro del Likud, Amijai Chikli, esgrime que "no hay ningún debate sobre la necesidad de que haya una investigación y que haya respuestas sobre la actuación del Ejército, los servicios de Inteligencia y obviamente quienes toman las decisiones". La disputa, añade en un encuentro con periodistas organizado por Fuente Latina en su despacho en Jerusalén, está en "quién nombra a sus miembros". En el Gobierno defienden que no puede ser el presidente del Tribunal Supremo, Isaac Amit, "un ultra-izquierdista", en palabras de Chikli. Según el ministro, desde el Gobierno han ofrecido a la oposición "un mecanismo paritario" que escoja a "profesionales serios, con una opción de veto por ambas partes" y que permita conformar una comisión "respaldada por toda la población de Israel" pero lo han rechazado. Según Ginzburg, lo que quiere la oposición es que sea el presidente del Tribunal Supremo quien decida quiénes serán los integrantes de la comisión de investigación mientras que el Gobierno determinará "qué se va a investigar". La mayoría de los ciudadanos se muestran de acuerdo en que ha llegado el momento de esclarecer lo ocurrido. El 71% de los judíos israelíes consultados por el Instituto para la Democracia en Israel (IDI) en un reciente sondeo defienden que lo primero que tiene que hacer el nuevo Gobierno es nombrar una comisión que investigue el atentado, un dato que cae al 52% en el caso de los árabe-israelíes.

QUOTE · 引述
Para Eyal Eshel, como para muchos familiares de los más de 1.200 israelíes asesinados por Hamás el 7 de octubre de 2023,