Kuala Lumpur, 27 oct (EFE).- El Gobierno de Malasia aseguró este martes que llevará a cabo una investigación sobre la posible detención por parte de las autoridades militares birmanas de centenares de birmanos que fueron deportados por Kuala Lumpur el mes pasado, en medio de críticas de la ONU, ONG y algunos países. "Si se confirma que 300 siguen detenidos, solicitaremos una explicación al Gobierno (militar) de Birmania", dijo hoy el ministro de Asuntos Exteriores malasio, Mohamad Hasan, quien aseguró que el encargado de negocios en Birmania investigará el asunto. El pasado jueves, el medio opositor Democratic Voice of Burma denunció que más de 400 ciudadanos de Birmania deportados de Malasia, pertenecientes a la etnia rakhine, permanecen "bajo custodia militar" tras su llegada a Rangún, sin perspectivas de ser trasladados al estado occidental de Rakáin, de donde son originarios. "Estas personas fueron repatriadas voluntariamente. Firmaron documentos que confirmaban su deseo de regresar, y el Gobierno de Birmania les brindó garantías sobre su seguridad", dijo Mohamad, que cifró en 300 los posibles detenidos. A finales de septiembre, Malasia deportó a un grupo de 1.476 birmanos, entre ellos miembros de minorías como la rohinyá, no reconocida por el régimen castrense birmano, como parte de un plan de repatriación criticado por la ONU y defensores de derechos humanos. Este operativo, pactado entre Kuala Lumpur y el Gobierno militar birmano, busca la deportación de un total de 5.000 nacionales. En paralelo a la repatriación, el líder golpista de Birmania, Min Aung Hlaing, quien fue nombrado este año presidente tras unas elecciones sin oposición real, visitó Malasia, como parte de la campaña de legitimación de un régimen que intenta romper el aislamiento internacional que afronta desde la asonada de 2021. Sobre ello, el jefe de la diplomacia malasia señaló ayer que Kuala Lumpur debe "dialogar con el Gobierno de Birmania al más alto nivel", pero puntualizó que estas conversaciones "no significan reconocer" al Ejecutivo castrense, en el poder tras un golpe de Estado que acabó con diez años de transición democrática y exacerbó la guerra de guerrillas que el país vive desde hace décadas. En Malasia, los solicitantes de asilo birmanos representan cerca del 90 % del total de inmigrantes, según datos de ACNUR, que informa de que más de la mitad del total son miembros de la perseguida minoría rohinyá, que en los últimos años han sufrido campañas de odio y desinformación en el país de acogida y cuya persecución militar en Birmania ha sido definida por la ONU como un intento de limpieza étnica. EFE
Kuala Lumpur, 27 oct (EFE).- El Gobierno de Malasia aseguró este martes que llevará a cabo una investigaci




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