Lisboa, 27 oct (EFE).- El primer ministro portugués, Luís Montenegro, centró este martes la apertura del debate parlamentario sobre los presupuestos de 2027 en la crisis de la vivienda, que atribuyó a la insuficiente construcción y a las políticas de los anteriores Gobiernos. En una intervención marcada por las protestas que se han sucedido en Portugal por las dificultades de acceso a la vivienda, el jefe del Ejecutivo acusó a socialistas, comunistas y bloquistas de tratar de obtener rédito político de la frustración ciudadana y de eludir su responsabilidad en un problema que calificó de estructural. "Faltan muchas casas en Portugal", afirmó Montenegro, quien defendió la necesidad de impulsar tanto la construcción nueva como la rehabilitación y de aumentar la oferta pública, privada y cooperativa, para la venta y el alquiler. El primer ministro cuestionó que la oposición responsabilice de la crisis a una reforma de la ley de arrendamientos que todavía no ha sido aprobada y a otras medidas que, según sostuvo, han entrado en vigor recientemente. También preguntó cómo esos partidos pueden culpar al capitalismo y al capital extranjero y omitir la "inmigración descontrolada", en una alusión implícita a la política de los anteriores Gobiernos socialistas, a los que acusa de haber facilitado la llegada y regularización de inmigrantes sin preparar al país para el aumento de población. Montenegro reiteró su advertencia a los partidos y organizaciones para que no intenten importar a Portugal “climas de inestabilidad y protesta” por motivos que calificó de egoístas. A su juicio, la izquierda pretende obtener "dividendos partidistas" del malestar real de muchos ciudadanos y ocultar su responsabilidad en la situación. Al mismo tiempo, aseguró que le merecen "todo el respeto y comprensión" quienes salen a la calle de buena fe, luchan por una causa y reclaman una oportunidad. El debate presupuestario comenzó después de que las intervenciones policiales para dispersar protestas por la vivienda en Lisboa y Oporto dejaran decenas de heridos y detenidos. En defensa de su gestión, Montenegro afirmó que, en los últimos dos años y medio, su Gobierno ha quintuplicado la inversión pública en vivienda, concluido más de 32.000 viviendas con fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia y duplicado las licencias de construcción concedidas. Según expuso, el promedio de nuevas viviendas construidas, públicas y privadas, ha pasado de 15.000 a cerca de 27.000 al año. Añadió que el Ejecutivo ha inventariado 83.000 edificios públicos que podrían ponerse al servicio de la vivienda y ha impulsado ayudas para que los jóvenes compren su primera casa o accedan al alquiler. El proyecto presupuestario prevé para 2027 un crecimiento económico del 2,1 %, una inflación del 2,3 % y un desempleo del 5,7 %, así como un superávit público del 0,1 % del PIB y una reducción de la deuda al 84,5 %. Las cuentas contemplan rebajas fiscales, mejoras salariales y medidas de protección para los sectores más vulnerables, sin aumentos de impuestos ni actualización de los gravámenes especiales sobre el consumo conforme a la inflación. Montenegro defendió que los presupuestos favorecen el poder adquisitivo, con subidas salariales superiores a la inflación, y destacó que mantienen las ayudas fiscales y para la compra de vivienda dirigidas a los jóvenes. El primer ministro señaló asimismo el aumento de los apoyos a las personas mayores y con menos recursos, la financiación a las empresas y la apuesta por la cohesión territorial. Añadió que el Gobierno continuará con la modernización del Estado mediante la reducción de la burocracia y la digitalización de los servicios. El debate continuará este miércoles, cuando está prevista la votación en primera lectura. La abstención anunciada por el Partido Socialista permitirá previsiblemente la aprobación del proyecto en esta fase. EFE
Lisboa, 27 oct (EFE).- El primer ministro portugués, Luís Montenegro, centró este martes la apertur



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