Un comerciante de nacionalidad venezolana recuperó la libertad en Barranquilla después de que sus captores exigieran $200 millones a cambio de liberarlo. El Gaula Militar Caribe informó que la presión de las tropas y del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía llevó a los responsables a abandonar a la víctima en una zona apartada de la ciudad. El caso comenzó poco después de la llegada del hombre a la capital del Atlántico . De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, dos mujeres se acercaron al comerciante y lograron ganarse su confianza mediante engaños. La víctima aceptó desplazarse con ellas hacia otro sector de la ciudad. En ese momento, según las versiones conocidas por los investigadores, una camioneta interceptó al hombre y varios sujetos lo obligaron a subir al vehículo. A partir de entonces, el comerciante permaneció retenido contra su voluntad mientras los responsables establecían contacto con personas cercanas a él. La exigencia fue concreta: $200 millones para respetar su vida y permitir su liberación. Las autoridades activaron un operativo tras la denuncia de los allegados La familia del comerciante no accedió a las exigencias económicas y decidió informar el hecho a las autoridades. La denuncia permitió la intervención del Gaula Militar Caribe, que coordinó acciones con el CTI de la Fiscalía General de la Nación para ubicar a la víctima. El Ejército señaló que sus unidades activaron protocolos de búsqueda, verificación y presencia en los sectores que podían estar relacionados con el secuestro. Las labores incluyeron recorridos y actividades de registro para establecer el lugar donde mantenían retenido al ciudadano venezolano. La operación no concluyó con una confrontación o con capturas en el sitio. Según el reporte oficial, la presencia de los uniformados aumentó la presión sobre los responsables, quienes optaron por dejar al comerciante en libertad antes de que las autoridades lograran ubicarlos. “El Gaula Militar Caribe, en articulación con el CTI de la Fiscalía, logró la liberación por presión militar de un comerciante de nacionalidad venezolana”, indicó la institución en un comunicado divulgado después del operativo. El hombre fue encontrado en una zona apartada y recuperó su libertad sin que sus familiares entregaran el dinero que habían solicitado los secuestradores. Las autoridades no revelaron el lugar exacto donde ocurrió el rescate ni el tiempo durante el cual la víctima permaneció privada de la libertad. Dos mujeres habrían sido clave en el engaño inicial La investigación se concentra ahora en identificar a las dos mujeres que habrían abordado al comerciante y a los hombres que participaron en la interceptación y el traslado en camioneta. De acuerdo con las primeras hipótesis, las mujeres actuaron como señuelo para acercarse a la víctima. El comerciante habría confiado en ellas antes de que se produjera la retención. Esa modalidad permite a los grupos criminales seleccionar a sus objetivos y conducirlos hacia puntos donde otros integrantes de la estructura ejecutan el secuestro. Fuentes militares indicaron que el ciudadano venezolano fue convencido de movilizarse hacia otro lugar. Cuando se disponía a cruzar una calle, una camioneta apareció y varios hombres lo forzaron a subir al vehículo. Las mujeres se retiraron de la escena después de la interceptación. Las autoridades no han informado si el comerciante residía en Barranquilla, si se encontraba de paso o cuál era el motivo de su llegada a la ciudad. Tampoco se conocen detalles sobre las personas a las que los captores contactaron para reclamar el pago. El caso fue clasificado de manera preliminar como un secuestro extorsivo, debido a que la privación de la libertad estuvo acompañada por una exigencia económica a los allegados de la víctima. Tras la liberación, los equipos de investigación continuaron con la recolección de información para determinar la identidad de todos los involucrados. La prioridad es establecer si los responsables pertenecen a una estructura criminal con presencia en el área metropolitana de Barranquilla o si se trató de un grupo que actuó de forma independiente. El Ejército Nacional señaló que las labores investigativas continuarán hasta ubicar a las personas que planearon el engaño, participaron en la retención y realizaron las llamadas extorsivas. Por el momento, no se han anunciado capturas relacionadas con este hecho. Las autoridades también analizan los recorridos que realizó la camioneta y los lugares donde pudo haber permanecido retenido el comerciante. Ese trabajo incluye la revisión de información que permita reconstruir el desplazamiento de la víctima desde el momento en que fue abordada por las dos mujeres.
Un comerciante de nacionalidad venezolana recuperó la libertad en Barranquilla después de que sus captores exigieran $20





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