La llegada de la inteligencia artificial ha dejado atrás muchos años de edición de fotografía manual. Photoshop no ha sido solo una herramienta utilizada por los expertos, ya que también ha dado pie a la creatividad de muchas personas que quisieron experimentar con las capas y las formas. Entre ellas también miembros de la realeza. Y Kate Middleton fue supuestamente una de ellas. La princesa de Gales publicó hace unos años una fotografía manipulada junto a sus hijos que dio mucho de lo que hablar; sin embargo, en nuestro país también tenemos un buen ejemplo. En España, uno de los episodios más sonados tuvo como protagonista a la reina Sofía , que hace más de dos décadas asumió personalmente la autoría de una felicitación navideña que terminó convirtiéndose en un auténtico escándalo . Una historia que volvió a la memoria colectiva años después, cuando una nueva imagen del rey Juan Carlos junto a varios de sus nietos despertó las sospechas de los periodistas. El episodio más recordado se remonta a diciembre de 2005. Por aquel entonces, don Juan Carlos y doña Sofía todavía ocupaban el trono y, como era habitual al acercarse las fiestas, Casa Real distribuyó su tradicional felicitación navideña. La estampa mostraba a los monarcas sentados en un sofá del Palacio de la Zarzuela, acompañados por sus siete nietos de entonces: Leonor, que aparecía en brazos de su abuela, los dos hijos de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, y los cuatro de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. La escena pretendía transmitir una imagen de unión familiar, pero pronto se convirtió en motivo de controversia. Apenas unas horas después de hacerse pública, comenzaron a detectarse detalles que evidenciaban que aquella reunión no había tenido lugar tal y como aparecía en la postal. Algunas figuras parecían añadidas sobre la fotografía original y otros elementos delataban el montaje. Entre las irregularidades más comentadas estaban la ausencia de las piernas del rey Juan Carlos y de Victoria Federica, así como la desaparición de los brazos de la pequeña. También llamó la atención que Leonor pareciese colocada artificialmente sobre el regazo de su abuela. Había, además, una pista especialmente reveladora: la imagen de Irene Urdangarin coincidía con la que sus padres habían utilizado ese mismo año para su propia felicitación navideña . Los monarcas, por su parte, vestían exactamente igual que en las fotografías realizadas unas semanas antes con motivo de la presentación pública de la entonces recién nacida princesa Leonor. Zarzuela tuvo que dar explicaciones La polémica obligó a los servicios de comunicación de Casa Real a intervenir. Un día antes de Nochebuena, reconocieron que la felicitación era, efectivamente, un fotomontaje. La explicación oficial apuntaba a las dificultades para reunir a todos los miembros de la familia en Madrid en una misma fecha y organizar una sesión fotográfica conjunta. Según trasladaron, los reyes habían querido mantener la tradición de felicitar las fiestas acompañados de sus nietos y, ante la imposibilidad de conseguirlo, optaron por unir distintas imágenes. Desde Zarzuela insistieron en que aquella solución no restaba afecto a ninguno de los pequeños. Sin embargo, la explicación institucional no fue lo único que trascendió. Años después, la propia doña Sofía contó a la periodista Pilar Urbano, para el libro La Reina, muy de cerca , cómo había participado en la elaboración de la postal: “Tenía la foto del rey y mía con Leonor, así que cogí la del verano anterior en Mallorca con los otros nietos y los coloqué debajo”. Lejos de mostrarse avergonzada por el resultado, la madre de Felipe VI recordó las críticas con humor y aseguró que estaba “orgullosísima” de la felicitación: “Inmediatamente comenzaron los comentarios: que si Victoria no tenía brazos —que tampoco los tenía en el original, añade entre risas— y no sé cuántas cosas más. Pero no me importa, estaba orgullosísima” . Un bolso con los rostros de sus ocho nietos El vínculo de doña Sofía con las fotografías de sus nietos volvió a quedar patente en el verano de 2013. Durante su estancia en Mallorca, la entonces reina sorprendió al aparecer con un bolso azul personalizado que llevaba impresos los rostros de los ocho hijos de sus tres hijos. El complemento estaba dividido en dos partes: en una aparecían los cuatro nietos varones —Felipe Juan Froilán, Juan Valentín, Pablo Nicolás y Miguel— y en la otra, las cuatro nietas —Victoria Federica, Irene, Leonor y Sofía—. Doña Sofía lo lució durante una visita a la Escuela de Vela de Calanova, donde acompañó a sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y a varios de sus nietos al inicio de sus tradicionales clases de navegación. La emérita no dudó en enseñar el original accesorio a quienes se interesaron por él. Aunque en esta ocasión no se trataba de un montaje digital, el bolso volvió a poner de manifiesto la importancia que concedía a las imágenes familiares y a mantener cerca a sus ocho nietos. Una imagen de Juan Carlos Aquel episodio no quedó completamente olvidado. En 2022, una fotografía del rey Juan Carlos en Abu Dabi junto a cinco de sus nietos volvió a situar el Photoshop en el centro de la conversación sobre la familia Borbón. En esta ocasión, las dudas surgieron por la aparente desaparición de las piernas de Pablo Urdangarin , uno de los hijos de la infanta Cristina. La imagen se difundió rápidamente y las redes sociales se llenaron de comentarios que cuestionaban su autenticidad. Para despejar las sospechas, se hizo pública una segunda instantánea tomada durante el mismo encuentro. En ella, las piernas de Pablo sí podían apreciarse con normalidad, lo que permitió aclarar el detalle que había alimentado las especulaciones.

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La llegada de la inteligencia artificial ha dejado atrás muchos años de edición de fotografía manual. Photoshop no ha si