Alicante es uno de los destinos gastronómicos más interesantes que podemos encontrar en toda España. No solo por su extenso recetario y su despensa de lujo, sino también por sus galardonados restaurantes . Estos se encuentran en las ciudades y en los encantadores pueblos de la costa, pero también en enclaves de la parte menos conocida de la Costa Blanca: su interior. Uno de los destinos más bellos de esta zona es Cocentaina , un pueblo que rebosa encanto natural y buen comer y que lo tiene todo para convertirse en una escapada perfecta de fin de semana este otoño. Es en estas fechas cuando el monte se llena de colores ocres y los fogones se activan para recibir el frío con recetas riquísimas propias de la gastronomía local. No en vano, la Guía Michelin ha incluido este pueblo en la lista de los mejores “destinos gastronómicos para viajar en otoño en España”. Es en el pleno de esta estación, del 30 de octubre al 1 de noviembre, cuando Cocentaina celebra su conocida Fira de Tots Sants , documentada desde 1346 y considerada “una de las ferias medievales más antiguas del país y de Europa”, explican desde la guía. Durante estos tres días, los mercados de producto de temporada llenan las calles del casco histórico con algunas de las especialidades más representativas de la zona: embutidos, quesos, salazones, encurtidos, dulces, turrones y miel, entre otras muchas opciones. Una despensa que nace en las entrañas de la provincia de Alicante, bajo la atenta mirada de la majestuosa Sierra de Mariola, uno de los pulmones de esta región menos visitada por el gran turismo. Cocentaina se ubica en un valle atravesado por el río Serpis, que atraviesa esta serranía de oeste a este. Cocentaina es un destino excelente para quienes disfrutan combinando deporte y gastronomía , especialmente para los amantes del ciclismo, pues ofrece unas preciosas carreteras panorámicas. Para los excursionistas que disfruten el senderismo, nada como un paseo hasta los abrigos de la Penya Banyá, la Paella y Alberri, refugios excavados en la piedra donde el hombre del Paleolítico pintaba diversas figuras hace ocho mil años. De arroces de montaña a aperitivos para la picaeta La gastronomía de este pueblo alicantino es única, gracias a tener a tiro de piedra tanto la montaña como el mar. Antes de comenzar, disfrutamos de una buena picaeta a base de capellanes asados , pescado seco asado y aliñado; y de tostons , un aperitivo a base de maíz. En estas épocas de días frescos y cielos nubosos, las mesas de Cocentaina se llenan de platos tradicionales como la Olleta Contestana , un guiso tradicional de interior a base de legumbres, verduras, carne de cerdo y morcilla; o la Sangre con cebolla, una receta tradicional intensa y casera, asociada a la cocina de aprovechamiento. No faltan los arroces en esta tierra, y es fácil encontrar muy buenos ejemplos hechos con caza, con setas e incluso con caracoles, acompañados por la pericana , una especie de ensalada de pimientos secos con bacalao y ajo. Un restaurante que se convierte en destino El buque insignia de la gastronomía de Cocentaina se encuentra en las afueras, en el restaurante L’Escaleta (Subida Estación del Norte, 205). Allí, dos estrellas Michelin brillan a pleno fulgor, convirtiendo a este pueblo alicantino en un destino gastronómico en sí mismo. Esta excelente cocina se esconde en un chalé a los pies de la Sierra de Mariola, concretamente en las faldas de su pico más alto, el Montcabrer (la ‘montaña mágica’). El proyecto de L’Escaleta nació en 1980 del sueño de dos matrimonios jóvenes : Ramiro Redrado y Nieves Calavia, y Paco Moya y Rita Redrado. El actual chef, Kiko, y el jefe de sala, Alberto, ambos hijos de los fundadores, han desarrollado una propuesta culinaria de autor , con una enraizada base en la tradición alicantina y en los mejores productos de la zona. El resultado se traduce en tres menús degustación, con precios que van desde los 135 hasta los 175 euros . Además, presenta la opción de ir a carta y dejarse llevar por las recomendaciones del maître de sala. El arroz es una parte muy importante de la propuesta, tanto que el chef ha creado una manera propia de cocinarlo. Kiko Moya sirve en sus menús su “arroz al cuadrado” , un arroz cocinado en unas bandejas rectangulares de hierro que su padre fabricaba en su propio taller. También bocados llenos de originalidad, como sus Turrones salados de Alicante, su Oreo de ajoblanco y ajo negro y otras muchas elaboraciones que cambian cada temporada.
Alicante es uno de los destinos gastronómicos más interesantes que podemos encontrar en toda España. No solo por su exte





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