En un año especialmente atípico climatológicamente, la pesca de jurel a nivel nacional había presentado una recuperación importante en julio y agosto, alcanzando una producción mensual de 142 mil y 139 mil toneladas, respectivamente. Sin embargo, este valor volvió a descender, reduciéndose hasta 36 mil toneladas en septiembre , volviendo así a los niveles observados en el segundo trimestre del año, en el que se promediaron 32 mil toneladas. Pese a ello, septiembre de este año fue mejor que en 2025, creciendo 800% en relación a las 4 mil toneladas capturadas el año pasado. Todo está en el informe sectorial de Subpesca hasta septiembre. Al tercer trimestre, la pesca de jurel acumula 711 mil toneladas, mostrando una caída anual de 21% respecto de las 898 mil toneladas alcanzadas en el mismo periodo del año anterior. En concreto, y hasta septiembre, Chile ha pescado 187 mil toneladas menos de jurel que el año pasado. Pesca mensual de jurel 2026 Miles de toneladas Mes 2026 2025 Var % Enero 155 187 -17% Febrero 98 109 -10% Marzo 44 159 -72% Abril 34 127 -74% Mayo 24 64 -63% Junio 40 104 -61% Julio 142 81 75% Agosto 139 64 118% Septiembre 36 4 800% Total 711 898 -21% Mayo fue el mes más bajo del año, cuando se tocó un piso de 24 mil toneladas. Comparativamente, mes contra mes por año, marzo registró la mayor caída, pero porque el año pasado la pesca del recurso en ese lapso fue muy buena: 159 mil toneladas. Este año se produjeron 44 mil toneladas. En un año normal, el jurel se pesca hasta junio, analiza el gerente general de Sonapesca, Héctor Bacigalupo. En julio, y con mayor certeza en agosto, el jurel empieza un proceso migratorio hacia el norte y desaparece. Es una veda natural. Típicamente, a mediados de noviembre, y con alta seguridad en diciembre, se empieza a pescar otra vez. “Como este ha sido un año bastante anormal, tuvimos un julio y agosto muy bueno, que no debiera haber sido, porque en un año normal en esos meses no se pesca. Y en septiembre se logró seguir pescando un poco las dos primeras semanas. Luego, retomó su comportamiento. Por lo tanto, está dentro de lo esperado. Lo que corresponde ahora, lo que quisiéramos es retomar la normalidad y que vuelva a aparecer, ojalá, a mediados de noviembre, y si no, por lo menos en diciembre”, apunta. Y anticipa, sobre el jurel, que “los científicos nuestros indican que podría aparecer en noviembre, al final de noviembre. Pero en octubre no”. Anchoveta en su mes más bajo La anchoveta ha sido otro recurso con números bajos en septiembre, alcanzando 71 toneladas versus 13 toneladas el año pasado. En agosto se pescaron 4.200 toneladas de anchoveta, y en julio 4.900 toneladas. Para Bacigalupo, el comportamiento de esta pesca es normal para un año con un fenómeno de El Niño, dado que el alimento de este recurso está en aguas más frías, y con ese evento climático estas se calientan y generan su desplazamiento. La anchoveta va hacia el sur y después se dispersa, perdiéndose su rastro para los barcos pesqueros. “Eso está ocurriendo este año”, sostiene el experto. En el año, la anchoveta acumula una producción de 210 mil toneladas, una caída anual de 42%. Se han pescado 152 mil toneladas menos de anchoveta que el año pasado. El mejor mes de este año ha sido abril, cuando se obtuvieron 70 mil toneladas del recurso. Ese mes, pero del año pasado, también fue el mejor: 78 mil toneladas. El tercer trimestre de este año promedió 3 mil toneladas de anchoveta. El segundo cuarto fue el más alto en promedio: 40 mil toneladas. Pesca mensual de anchoveta 2026 Mil toneladas Mes 2026 2025 Var % Enero 15.7 0.4 4055% Febrero 7.5 52.7 -86% Marzo 58.4 61.7 -5% Abril 70.2 78.1 -10% Mayo 33.9 77.9 -57% Junio 14.8 39.0 -62% Julio 4.9 30.4 -84% Agosto 4.2 21.1 -80% Septiembre 0.071 0.013 446% Total 210 361 -42% ¿Se prevé que el bajo desempeño continúe hasta diciembre? Bacigalupo responde que sí, hasta que se termine el niño. “Algunos están planteando que El Niño se va a largar, así que ahí hay un monitoreo más permanente, porque en la medida que se regularice y se normalice el agua, el recurso también se empieza a normalizar y empieza a volver rápido”, afirma. “La anchoveta es muy dinámica y le decimos así porque además es una especie de ciclo de vida muy corto. Entre que nace y el reclutamiento -cuando se incorpora a una edad que la puede pescar-, pasa un año y medio máximo. El jurel ocurre a los tres años y medio, la merluza un poco más. Entonces, es una especie que al año, año y medio ya está siendo capturada y tiene un ciclo de vida más corto, pero para compensar eso pone huevos por cantidades enormes, entonces son especies de altos volúmenes. Son muy sensibles a estos cambios oceanográficos, porque además viven en la superficie, reaccionan muy rápido, tienen capacidad de movimiento y de desplazarse buscando sus mejores condiciones”, analiza. El salmón sube 9% Los desembarques totales, que considera la pesca y la salmonicultura, que son sectores con procesos diferentes en la obtención de recursos, alcanzaron 2.775.124 toneladas hasta septiembre, cayendo 13% respecto del mismo periodo del año anterior. En los desembarques totales se encuentra la bonanza de la salmonicultura, que acumula en el año 1.165.582 toneladas, creciendo 9% respecto del año pasado. El salmón atlántico, el mayor de las cosechas, se incrementó 4% hasta 596 mil toneladas.
En un año especialmente atípico climatológicamente, la pesca de jurel a nivel nacional había presentado una recuperación





Comentários