Sídney (Australia), 30 oct (EFE).- El Tribunal de Apelaciones de Victoria (sur de Australia) rechazó este viernes el recurso presentado por Erin Patterson contra su condena por el asesinato de tres familiares a los que sirvió un almuerzo con setas venenosas y aceptó la apelación de la Fiscalía para endurecer su sentencia a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La decisión supone que Patterson, de 52 años, deberá pasar el resto de su vida en prisión, después de que los jueces consideraran que la gravedad de sus delitos no justificaba la posibilidad de acceder a la libertad condicional, que inicialmente podía solicitar tras cumplir 33 años de condena. La acusada no compareció físicamente ante el tribunal y siguió la resolución por videoconferencia desde la prisión femenina Dame Phyllis Frost, en Melbourne, donde permanece recluida en un módulo de máxima seguridad. Según informaron medios locales, se mostró impasible durante la lectura del fallo. El juez Stephen McLeish desestimó los argumentos de la defensa sobre supuestas irregularidades durante el juicio, entre ellas el alojamiento de los miembros del jurado en el mismo hotel que un testigo policial y algunos integrantes de la Fiscalía. La defensa había alegado que esta circunstancia podía comprometer la independencia del jurado, aunque reconoció que no existían pruebas de que se hubieran producido comunicaciones directas entre sus miembros y las personas vinculadas al proceso. Por su parte, la Fiscalía había recurrido la sentencia dictada en septiembre de 2025 al considerar que el período mínimo de 33 años antes de poder solicitar la libertad condicional era demasiado indulgente dada la gravedad de los delitos. La acusada fue declarada culpable en julio de 2025 de los asesinatos de sus exsuegros, Don y Gail Patterson, y de Heather Wilkinson, a quienes sirvió un almuerzo de solomillos Wellington preparados con setas de la especie Amanita phalloides, conocida como oronja verde o "sombrero de la muerte", en su vivienda de Leongatha, en el estado de Victoria, en julio de 2023. El esposo de Heather, Ian Wilkinson, también enfermó tras la comida, pero sobrevivió después de permanecer 54 días hospitalizado. El exmarido de Patterson, Simon Patterson, también había sido invitado al almuerzo, pero no asistió. Durante el proceso judicial, la defensa alegó que las condiciones de reclusión de Patterson, que pasa entre 22 y 24 horas al día aislada en un módulo de máxima seguridad por motivos de protección, debían tenerse en cuenta al determinar la duración de su condena. La mujer dispone de acceso limitado a servicios como una biblioteca y un pequeño patio para hacer ejercicio, aunque los problemas de recursos del centro penitenciario dificultan en ocasiones el uso de estas instalaciones. Tras el fallo, Patterson cuenta con escasas opciones legales para revertir su situación. Podría intentar recurrir ante el Tribunal Superior de Australia, aunque tendría que superar importantes obstáculos jurídicos, o presentar un segundo recurso si aparecieran nuevas pruebas contundentes que pudieran exonerarla, una posibilidad considerada excepcional por los expertos. La resolución elimina la posibilidad de que Patterson solicite la libertad condicional en 2056, cuando tendría 82 años, y establece que permanecerá encarcelada durante el resto de su vida. EFE
Sídney (Australia), 30 oct (EFE).- El Tribunal de Apelaciones de Victoria (sur de Australia) rechazó este vier




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